En el área de salud de San Juan, San Diego y Concepción, un grupo de profesionales está cambiando la forma en que las comunidades entienden la atención médica. Se trata de los Asistentes Técnicos de Atención Primaria (ATAP), cuyo principal objetivo es garantizar la visita domiciliar como herramienta clave para la promoción de la salud y la prevención de enfermedades.
“Es el primer contacto entre la familia y el médico de cabecera”, explicó la especialista Dra. Sugey González Zúñiga durante una reciente emisión del programa informativo Salud y Bienestar del Área de Salud San Juan San Diego Concepción. La charla buscó visibilizar las múltiples funciones que realizan estos técnicos en el terreno.
Más que una visita: un diagnóstico comunitario
Los ATAP no solo llegan a las casas a tomar la presión o medir la glucosa. Durante su recorrido —generalmente de 8 a.m. a 1 p.m.—, actualizan datos de cada vivienda mediante una tablet que registra ubicación geográfica, condiciones del entorno, composición familiar y riesgos sanitarios.
Entre sus labores destacan:
- Toma de signos vitales con equipos calibrados (presión arterial, glucemia).
- Revisión del esquema de vacunación en niños, adultos y adultos mayores, incluyendo vacunas contra influenza, COVID-19 y tétanos.
- Detección de criaderos de mosquitos (dengue) y promoción del saneamiento ambiental.
- Captación de embarazadas sin control prenatal y referencia para citas de Papanicolaou.
- Identificación de casos de violencia intrafamiliar y riesgos psicosociales en la comunidad.
“Ellos observan, describen y detectan situaciones presentes en la comunidad. Eso nos ayuda a tomar decisiones como área de salud”, añadió González Zúñiga.
Una herramienta clave: el Sistema Integrado de Fichas Familiares
El trabajo de los ATAP se apoya en el Sistema Integrado de Ficha Familiar (SIFF). Allí ingresan datos como composición del hogar, escolaridad, patologías prevalentes y si los miembros cuentan con pruebas de tamizaje (antígeno prostático, Papanicolaou, entre otros). Además, toman una fotografía del frente de la vivienda y georreferencian la ubicación.
“Esto nos permite tener un espejo de cómo están nuestros barrios, qué enfermedades son más comunes y cuáles condiciones ambientales afectan a la población”, detalló la especialista.
También en escuelas y lugares de trabajo
La acción de los ATAP no se limita al hogar. También visitan escuelas públicas, donde pesan y miden a los niños, detectan problemas de audición o visión y refieren casos a medicina general o nutrición. Asimismo, realizan tamizajes en centros de trabajo y establecimientos comerciales del sector.
En caso de brotes de enfermedades de notificación obligatoria (como varicela o diarreas bacterianas), los ATAP despliegan búsquedas activas en un radio de hasta cientos de metros para contener la propagación.
El llamado: abrir la puerta a la prevención
Uno de los mensajes centrales del programa fue invitar a la comunidad a recibir a los ATAP en sus hogares. “Que no cierren la puerta”, enfatizó González Zúñiga. “Ellos no van a ver si tienen cosas de valor; van a observar necesidades y a buscar estrategias para ayudar a la familia”.
Incluso cuando las personas están de vacaciones o se sienten sanas, los técnicos pueden detectar condiciones crónicas no tratadas, como hipertensión o diabetes, y gestionar citas médicas.
“Estos profesionales son el puente entre la comunidad y el sistema de salud. Aprovechemos su visita: es una consulta gratuita que llega a nuestra puerta”, concluyó.
El próximo programa informativo se emitirá en quince días, con más temas relacionados al bienestar comunitario.
