
PERFILES DE NUESTRO PUEBLO
Carlos Mora Coto es el nombre de un verdadero educador en el más amplio significado de la palabra. Talento esclarecido, resoluciones firmes, carácter investigador, luchador infatigable en las lides culturales, estudioso son algunas de las características que le hemos analizado. Su vida está llena de verdaderos triunfos obtenidos con su rara inteligencia; tiene una brillante hoja de colaboración en todos los órdenes sociales que rigen a este pueblo y su personalidad se ha hecho sentir en los distintos círculos culturales del país.
Autor de varios artículos que lo han consagrado y le han valido elogios, colaborador especial de algunos periódicos, revistas y libros, como; lecturas de Vincenzi, El Diario de Costa Rica que dirigía Joaquín Vargas Coto, Cultura de Efraín Arguedas Cabezas, La Raza de Loewenthal y otras revistas y libros que viendo en él a uno de sus mejores medios de colaboración literaria le han brindado sus páginas a través de las cuales ha sabido imponer su privilegeda pluma. En sus escritos hemos saboreado siempre, una prosa, sencilla, interesante, reflejo de una expresión sincera y clara de sus propios sentimientos, y confesamos, que en medio de nuestra definida apatía por las lecturas, hemos encontrado en las del Sr. Mora una excepción, pues conforme avanzan ellas, tienen cada vez una novedad e interés que deleitan.
Sin embargo, el señor Mora, debido a su humildad no le ha dado la debida importancia pues habiéndose descuidado, no ha vuelto a escribir, con ello nos está privado saborear su hermosa prosa.
Ha ocupado puestos prominentes, desempeñando actualmente los de Director de la Escuela, Tesorero del Patronato, Secretario de la Junta, Bibliotecario del Club Social La Unión que tuvo el acierto de bautizar su biblioteca con el nombre de este gran maestro para testimoniarle con ello que el Club también siente la necesidad de sus eficientes impulsos culturales. Para el día de inauguración de la biblioteca, Carlos Jinesta, hizo un elevado y justo elogio de Mora Coto. Ha dictado varias conferencias en distintos lugares del país y en las que le hemos escuchado hemos experimentado el placer de oír a quien con solidez y talento nos ha inculcado sanas y provechosas doctrinas.
La dirección de la Escuela la desempeña de manera excepcional y parece ser la columna vertebral de todos sus hermosos pasos y victorias; las calificaciones que de sus superiores ha recibido son la mejor garantía de sus servicios y el estímulo justo de la provechosa cooperación que presta a la educación costarricense. Siempre trata de buscar el mejoramiento cultural de los maestros para lo cual pide revistas de gran valor docente, trae conferencistas que como Piga, Figuer del Valle, Solón Núñez (Bustos etc., nos han legado el tesoro de sus avanzadas y provechosas conferencias educativas; también ha conseguido para la Escuela una acreditada biblioteca, verdadera fuente de avance para el magisterio y trata por todos los medios que le sean posibles, de aumentar sus volúmenes. En todos los asuntos trascendentales de Tres Ríos siempre se ha recurrido al Sr. Mora para que con su clara visión y amplios conocimientos dé la clave que resuelva favorablemente.
Escribimos estas líneas no por el afán de elogiar a este superior educador ya que eso lo ha recibido de quienes en realidad pueden hacerlo; nos guía únicamente el justo y sincero reconocimiento que de las máximas capacidades de su personalidad debemos hacer y además, que habiendo visto su humildad excesiva, nos hemos sentido tentados a romper los fuegos para que por medio de este comentario se vaya apreciando más equitativamente todo lo que Mora Coto encierra en sí.
Franklin Monestel Vincenzi
(Recopiló: Telesforo Barquero)
