Por: VicMaVill para la revista Sol y Sombra (1972)

Este es uno de los monumentos más venerados y admirados por los turistas y orgullo de los ítalos. Se trata de la Torre de Piza, famosa en todo el mundo. Aquí me encuentro con mi compañero de equipo Bergamo que duró poco en el equipo, pues no dio la talla. El se hizo muy amigo mío y siempre acudíamos a esta plaza donde miles y miles de turistas llegan a contemplar la belleza del monumento.
En la foto estoy acompañado de uno de mis mejores amigos de campo y también fuera de él su nombre es Cabezutti y también el hijo de un directivo de mi equipo que siempre nos acompañaba en nuestras giras. Esta foto fue tomada cuando ellos llegaron a despedirse de mí, ya que regresaba a mi país, por cierto muy golpeado y dispuesto a retirarme del futbol.
Muchos fueron los halagos que yo recibí de los italianos durante los 7 años que conviví con ellos. Muchos fueron los gratos recuerdos. También, por qué no? los recuerdos tristes se hicieron muy presentes; cuando perdíamos un encuentro, cuando algún compañero salía lesionado de un encuentro; y cuando alguno se retiraba definitivamente. Ese es el caso mío, fue muy triste la despedida. En esta foto ya me pueden ver cuando en barco partía para mi tierra, muchos turistas posaron conmigo, yo soy el que estoy de cuclillas. Fue una despedida muy triste. Dirigentes, amigos y compañeros de equipo me fueron a despedir. Desde luego mi emoción dejó correr algunas lágrimas, lágrimas que se convirtieron en llanto cuando ingrese a mi país de origen y desde largo divisé los brazos que agitados por la emoción me hacían recordar que había llegado a suelo patrio. Sentí una inmensa felicidad y desde entonces no he querido prenderme de este pedacito de tierra.

Esta fue una corta biografía gráfica de uno de los jugadores que se recuerdan en Costa Rica y que nació un 27 de Agosto de 1924 en Tres Ríos de Cartago y que logró jugar en su puesto de centro delantero en Italia con grandes equipos de ese país.
Debo agregar que en Costa Rica jugué en Primeras Divisiones con mi recordado equipo, Sociedad Gimnástica Española, fue allí donde aprendí a jugar contra los grandes.
