
Por: Telesforo Barquero
La historia del ferrocarril en Tres Ríos es, en esencia, la historia de la conexión entre el Valle Central y el Caribe. Este punto geográfico fue crucial debido a su topografía, siendo un paso obligatorio para vencer la pendiente hacia Cartago.
Aquí te resumo los hitos más importantes:
El Sueño del Atlántico (Siglo XIX)

En la década de 1870, bajo el gobierno de Tomás Guardia, se inició la construcción del «Ferrocarril al Atlántico». Tres Ríos se convirtió en una sección estratégica de la división central. La llegada de la vía férrea transformó este pueblo cafetalero en un punto de carga vital, permitiendo que el grano de oro de las haciendas locales llegara a Europa mucho más rápido.
El Auge y la «Época de Oro»
Durante gran parte del siglo XX, la estación de Tres Ríos no solo era para carga. Se convirtió en el centro de la vida social. Los viajes entre San José y Cartago hacían parada obligatoria aquí. El tren era el motor de la economía local, facilitando el comercio de hortalizas y café, y permitiendo que los habitantes de La Unión se desplazaran a la capital para estudiar o trabajar.

El Cierre y el Abandono (1995)
Tras la crisis económica y el terremoto de Limón en 1991, el ferrocarril sufrió daños severos. En 1995, durante el gobierno de José María Figueres Olsen, se tomó la polémica decisión de cerrar el INCOFER (Instituto Costarricense de Ferrocarriles). La estación de Tres Ríos quedó en el olvido, las vías se llenaron de maleza y el servicio desapareció por casi dos décadas.
El Renacimiento (2013 – Actualidad)
El tren volvió a pitar en Tres Ríos en mayo de 2013. Con la reactivación del servicio de pasajeros entre San José y Cartago, la estación fue rehabilitada. Aunque hoy funciona más como un servicio de cercanías (tren interurbano) para aliviar el pesado tráfico de la zona, mantiene su relevancia histórica como el eje que une las dos ciudades principales del este.
(Imagen: Gemini IA)