TRES RÍOS: EL CORAZÓN ESCONDIDO DEL FERROCARRIL AL ATLÁNTICO

Aunque rara vez mencionado en los documentos oficiales, este distrito de La Unión fue un punto clave en la ruta que unió el Valle Central con el Caribe

Pocos recuerdan que el progreso viajó sobre rieles que pasaban –y dependían– de la estratégica ubicación de Tres Ríos, en el cantón de La Unión.

Según el informe “Los Ferrocarriles en Costa Rica”, publicado en el año 1911 por don Manuel Sáenz Cordero, el tramo Cartago–Reventazón, construido en 1884 bajo el contrato con el empresario Minor C. Keith, fue esencial para completar la línea férrea que uniría la Meseta Central con Puerto Limón. Y justo en medio de ese trayecto de 84 kilómetros se encontraba Tres Ríos.

Aunque el documento no lo nombre directamente, los conocedores de la ruta saben que este punto geográfico marcaba el inicio del descenso hacia la vertiente atlántica, un segmento complejo y vital para la operación continua del llamado Ferrocarril de Costa Rica.

Puente Quebrada El Fierro

“El tramo entre Cartago y Reventazón (Conocido como Ferrocarril al Atlántico) costó más de 8.7 millones de colones y fue una de las obras de ingeniería más desafiantes de su tiempo”, se lee en el informe de Sáenz. Por allí pasaron locomotoras Borsig y Baldwin, cargadas de café, banano y esperanzas.

Una parada con historia

Tres Ríos no solo fue un punto de paso: fue estación de abastecimiento de agua, control de trenes y descanso para los maquinistas que se enfrentaban a las pendientes de la Cordillera Volcánica Central. Desde sus andenes se observaba cómo el ferrocarril empezaba a serpentear hacia el imponente Valle del Reventazón.

“Sin este tramo, que incluía a Tres Ríos, la conexión interoceánica no habría sido posible”, comentó un antiguo empleado ferroviario que prefirió mantener su nombre en reserva. “Aquí se respiraba el progreso”.

Cifras que hablan

  • Longitud del tramo Cartago–Reventazón: 84 km
  • Inversión en el tramo: ₡8.764.421,69
  • Trocha utilizada: 1,066 m (3 pies y 6 pulgadas)
  • Año de construcción: 1884

Hoy, mientras el país mira con optimismo proyectos donde se retomaría los servicios del  Ferrocarril, es justo recordar que localidades como Tres Ríos fueron –y siguen siendo– parte fundamental del sistema ferroviario nacional.

Fuente: “Los Ferrocarriles en Costa Rica” (Manuel Sáenz Cordero, 1911).

Recopiló: Leonardo Jiménez Campos

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