Cada mañana, miles de costarricenses se enfrentan a una realidad que ya no puede ser tolerada en silencio: autobuses que no cumplen horarios, unidades en mal estado, rutas saturadas y una indiferencia institucional que parece enquistada. La marcha del pasado sábado 13 de junio, encabezada por líderes comunales desde el cementerio de Tres Ríos hasta el parque Moisés Vincenzi Pacheco, fue un grito apenas escuchado. Pero no debe quedar ahí.
Este medio hace un llamado urgente a los usuarios del transporte público en la modalidad de autobuses: no normalicen lo deficiente. El servicio que reciben no es una concesión graciosa de las empresas operadoras, sino un derecho por el que ustedes pagan directa o indirectamente. Por eso, exigir calidad no es capricho: es dignidad ciudadana.
¿Qué hacer? Primero, denunciar. Cada viaje con sobreprecio sin justificación, cada autobús que no pasa, cada unidad con puertas rotas o conductores imprudentes debe ser reportado ante el Consejo de Transporte Público (CTP). Las denuncias individuales, cuando se acumulan, construyen un expediente imparable. Segundo, organizarse. Las juntas de vecinos, las asociaciones de desarrollo comunal y las redes vecinales tienen la fuerza que los escritorios oficiales ignoran.Tercero, protestar. La movilización pacífica, sostenida y visible ha sido, históricamente, el único lenguaje que los entes reguladores y las concesionarias entienden con prontitud.
No se trata de caos, sino de justicia. Los manifestantes del sábado dejaron clara una advertencia que compartimos: si no hay respuestas concretas, las movilizaciones continuarán. Y tienen toda la razón. Mientras el CTP y las empresas concesionarias se escuden en informes técnicos o dilaciones burocráticas, los usuarios siguen perdiendo horas de vida, paciencia y salud en paradas inhóspitas y trayectos indignos.
El mal servicio no es un destino fijo. Es una situación que se mantiene porque falta presión ciudadana organizada. Ya se hicieron las denuncias formales. Ya se esperaron las respuestas. Ahora toca pasar del malestar a la acción.
Usuarios: alcen la voz. Organicen sus comunidades. Registren cada falla. Tomen las calles si es necesario. El transporte que merecen no llegará por generosidad de nadie, sino por la fuerza de su exigencia colectiva.

Yo e llamado a la empresa esa por el mal servicio y me contesta una mujer ella dise que las buses salen cada 10 minutos en lamentre de ella será los números que páresen en los buses no son, este es el número 22786949 se llama cuesa, un señor muy amable melodio dise el que solo a los chóferes se los dieron, y si los buses de calle vieja tres ríos son un bárbarida los chóferes muy pocos les disen a la gente que se corrían