EDITORIAL: La salud en vilo: la angustia de no encontrar medicamentos en la Clínica de La Unión

Hemos recibido en las últimas semanas numerosos testimonios de vecinos de La Unión que atraviesan una situación preocupante y, sobre todo, angustiante: acudir a la clínica o al área de salud de La Unión para retirar sus medicamentos y encontrarse con la misma respuesta: “No hay en existencia” venga la próxima semana.

El problema no es solo la falta de un fármaco en un momento dado —algo que, aunque grave, podría considerarse esporádico—, sino que se ha convertido en una constante. Pacientes con enfermedades crónicas, adultos mayores, personas con dolencias que requieren tratamiento continuo, se ven obligados a regresar una y otra vez, sin certeza alguna de si en el siguiente intento lograrán obtener lo que necesitan.

Uno de los casos más delicados es el de los pacientes de la Clínica del Dolor. Medicamentos que solo pueden ser adquiridos con receta médica y de alto costo, prescritos para controlar dolencias severas y que deben tomarse con horarios establecidos también escasean. La interrupción del tratamiento no solo significa un retroceso en la salud, sino un aumento del sufrimiento físico y emocional de los pacientes y sus familias. Para muchos, la alternativa es pagar por estos medicamentos en farmacias privadas, algo que no todas las economías familiares pueden soportar.

¿Qué ocasiona esta situación? Las razones pueden ser múltiples: desabastecimiento a nivel nacional, problemas logísticos en la distribución, gestión deficiente de inventarios o, quizá, una combinación de todos estos factores. Pero más allá de las causas, lo urgente es atender las consecuencias: la salud de nuestros conciudadanos está en riesgo, y la confianza en el sistema público se resquebraja día a día.

Además, surge una pregunta lógica y necesaria: ¿existen mecanismos para consultar la disponibilidad de medicamentos sin tener que trasladarse hasta la Clínica del ASLU? En la era digital, sería esperable contar con un sistema telefónico o en línea que permita confirmar si un medicamento está disponible antes de realizar un viaje, a veces costoso y complicado, especialmente para personas con movilidad reducida o que viven en zonas alejadas. Sin embargo, hasta donde sabemos, esa opción no existe o no se comunica adecuadamente.

Es imperativo que las autoridades de salud locales y regionales tomen cartas en el asunto. No se puede normalizar que recuperar la salud dependa de la suerte o de la persistencia de cada paciente. La transparencia en la gestión de inventarios, la mejora en los canales de distribución y la habilitación de medios de consulta remota son pasos indispensables.

Desde Crónicas de La Unión hacemos un llamado a las instancias correspondientes para que solucionen este problema de manera urgente. La salud no puede esperar, y menos cuando se trata de quienes más dependen de un sistema que, en teoría, debería protegerlos.

Mantendremos nuestra voz alerta y seguiremos documentando cada caso, porque detrás de cada medicamento faltante hay una persona cuya calidad de vida está en juego.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *