EL BACHE CON HUECO.

Parece un título venido de un mundo bizarro donde todo funciona al revés, pues lo lógico sería mencionar un hueco bacheado, tapado, reparado.

Pero no, pues aunque resulte inverosímil, hará unos tres meses que con recursos municipales, se bacheó la vía principal de ingreso a Barrio Los Ángeles en Concepción de La Unión y ya un parche recién hecho luce un hueco en el centro.

Tiempo, materiales, mano de obra municipal desperdiciada… Plata botada al igual que el título de algún ingeniero.

País en crisis, en un mundo donde todo pareciera suceder al revés a expensas de la paciencia, nobleza o desidia de los contribuyentes o mejor dicho: “pagadores de impuestos”.

Fallo absoluto en la credibilidad de todas las instituciones públicas, administradoras del erario que se les ha confiado y aunque menos cuantificable o medible, gestoras de la apatía y desconfianza de los administrados hacia cualquier gobierno, sea local o nacional.

En el cantón, hoy afloran y pululan las solicitudes de voto ciudadano para diputados, con el requisito impuesto de que La Unión tenga representante en la Asamblea Legislativa, crucificando a aquellos partidos que han tenido la osadía de no considerar tal posibilidad en sus ternas, como si la historia nos dijera que eso ha sido un valor agregado para esta comunidad y olvidando quizás, que actualmente en el parlamento hay un vecino de Tres Ríos, al igual que hace ocho años, venidos de las mismas tiendas políticas de la Administración Municipal actual.

Vecinos, pero no representantes del Cantón, pues la balanza los deja en débito a nivel de programas y ejecución de obras para el desarrollo de las comunidades Pilaricas.

¿Entonces, por qué y para qué tanto esmero de que lleguen a la Asamblea Legislativa vecinos nuestros?

Hasta aquí, me percato que mis comentarios ya no serán de mucho agrado para quienes establecen su campaña en la amnesia de los electores y ondean sus banderas partidarias en un esfuerzo de que olvidemos que son parte de estructuras políticas obedientes a directrices e intereses de grupos nacionales, o bien de aquellos grupos que solo tienen un nombre conocido para promocionarse como candidatos a la presidencia de la República, tratando de arrastrar súbditos al parlamento y que en el fondo son políticos de mi cantón que se acomodan en sus intereses para gobernarnos, pero que tangiblemente escasean en aportes reales y materiales para las personas de mi comunidad.

Por supuesto, no faltan los vivillos que ante el descalabro material y moral de casos como Cochinilla, Azteca y el más reciente Diamante, con desesperación tratan de desvincularse hasta del partido que fundaron o bien son abandonados por sus otroras trincheras y líderes políticos.

Ya que menciono los sonados y conocidos casos de corrupción en obra pública, que en la misma correntada ha arrastrado a malos empresarios y políticos, me pregunto si el bache con hueco  que hizo la Municipalidad de La Unión y que motiva mi escrito, no será parte de esa triste historia, pues es poco comprensible que una reparación costosa no haya durado tres meses a vista y paciencia de quienes deberían verificar la calidad de los trabajos y materiales empleados, costeados con recursos públicos… con los impuestos que pago.

Definitivamente, son cosas que hacen caer mi ánimo como votante y como contribuyente del Cantón, pero me reanima pensar que junto con mi ánimo, más de un título de ingeniero reposa en el suelo, junto con el profesionalismo que debería respaldar la responsabilidad y compromiso de ejecutar obras de calidad, administrando eficientemente los recursos que se le confiaron.

Leonardo Jiménez Campos

Periodista, Asesor en Comunicación Política

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *