
Presentación:
Desde el pasado 21 de setiembre, el Consejo Editorial del Observatorio Humanista Cristiano del Desarrollo y algunos de sus integrantes, hemos realizado una “Disección de la Campaña Electoral 2026” en La Revista.cr, aportando diversos análisis y comentarios sobre los resultados de los estudios de opinión publicados por las principales casas encuestadoras, y en general, sobre la situación político electoral del país. Hoy este Consejo aporta su última publicación del 2025, la cual presento en su nombre, y nos preparamos para el “segundo tiempo” de este proceso.
Jorge Polinaris Vargas, por el Consejo Editorial
El primer tiempo de la campaña electoral
- En Costa Rica, la política y el fútbol guardan ciertas similitudes
- Sonó el silbato del TSE decretando el descanso electoral; es hora de reflexión
- ¿Cuál es el balance del primer tiempo?
- ¿Cómo los vimos?
- ¿Qué se perfila para la recta final?
El 15 de diciembre, 2025 sonó el silbato del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) señalando el fin de la primera etapa y el inicio de la tradicional tregua navideña. Envió a los contendores al descanso reglamentario y todos se reunieron en sus camerinos, a puerta cerrada, para valorar sigilosamente lo que en el primer tiempo hicieron bien, o mal, y ajustar sus estrategias para la recta final. Algo, de seguro, estarán tramando.
Nosotros, sentados como observadores en la fría y despachadora gradería para ver de cerca las jugadas, pudimos constatar que lo que primeramente escribimos en nuestro ensayo inicial (Disección de la Campaña Electoral), se confirmaba al final del primer tiempo: dijimos, entonces, que una de los contendientes arrancó velozmente desde el inicio de la carrera perfilándose como la ganadora de la primera vuelta, seguida a la distancia por el líder del otrora partido históricamente mayor y, más atrás, un puñado de perseguidores para disputar el segundo lugar. Los 15 restantes -duele decir- nunca tuvieron ninguna oportunidad.
Ese es, en resumen, el recuento del primer tiempo. Claro, hubiésemos preferido esperar 45 minutos más para comentar el desenlace final sin temor a equivocarnos, pero en política, como en el primer deporte nacional, la adrenalina fluye más aceleradamente ante la emoción de las expectativas.
BAÑO DE REALIDAD
En su respectivo camerino, con la cabeza fría bajo la regadera, cada candidato tendrá que darse un buen baño de realidad. En otros lares, donde los partidos son más pragmáticos y avezados, el receso sería el espacio propicio para refinar mensajes, escudriñar estrategias, cortar cabezas, cambiar de asesores y fraguar alianzas tempranas (por si acaso). Pero en Costa Rica los egos individuales y los de las camarillas tienden a prevalecer sobre opciones reales y las verdaderas oportunidades. Aun que a muchos les disguste, ese baño de agua fría debería deslizarse lentamente sobre el espinazo de cada cual.
Para usar un símil con la lotería nacional, el premio mayor en la primera ronda ya salió; lo que se juega ahora es el premio de consolación entre cinco jugadores. ¿Estarán dispuestos a disputarlo entre ellos, o seguirán disparando contra Rodrigop Chaves que ni siquiera es candidato? Esa es la apuesta ganadora para obtener el segundo premio.
ENCUESTAS. Las preferencias de los votantes reflejadas en la última encuesta de Opol, publicada justo antes de la veda, vienen muy marcadas a favor de la puntera inicial. Si las cifras reflejan una fotografía verdadera de la intención de los electores a diciembre, la ventaja de Laura Fernández se expande, aún frente a la reflejada en otras encuestas incluida la de Opol de noviembre pasado. Por eso creemos que ya esa carta se jugó.

Entre los decididos a votar sin candidato definido, Laura Fernández se ubicaría a escasos dos puntos de obtener el mínimo del 40% de los votos válidos para ganar en primera ronda, y si el conteo se realiza entre los decididos a votar, pero con candidato definido, el porcentaje brinca a 58,31%. Algunos dirán que el resultado está muy inflado. Pero…, ¿y si fueran cercanos a la realidad?
Los indecisos, que en esa misma encuesta se han venido reduciendo, se encuentran ahora en un porcentaje menor. Aun así, jugarán un papel importante en el resultado final. Entre más alto el porcentaje de indecisos que al final se abstenga de votar, mayores las posibilidades para Laura de salir electa en primera ronda. Eso explica, quizás, por qué el TSE ha emprendido una dispendiosa campaña incitando a los electores a votar.

DISPUTA POR EL 2º LUGAR
Álvaro Ramos se perfila como segundo finalista, con un 9,4% de los decididos a votar entre quienes ya cuentan con candidato definido, y con un 6,27% de los decididos a votar sin candidato definido. Esos porcentajes, aunque pequeños, casi duplican al más adelantado de sus perseguidores, Fabricio Alvarado, con cifras de 5,85% y 3,81% respectivamente en las dos categorías anteriores, y aventaja a Ariel Robles, Natalia Días y Claudia Dobles que aun reflejan porcentajes muy pequeños. Eso, sin duda, les caerá en la espalda como la gota fría; la buena noticia, es que tienen mucho margen para crecer, si hacen las cosas bien.

En el cuadro adjunto vemos las posiciones estadísticas del primer y segundo pelotón al 15 de diciembre, 2025; también las de otros contendientes rezagados con puntuaciones por debajo del margen de error. La suerte de estos últimos, por razones de espacio y sus escasas probabilidades estadísticas, no las vamos a comentar.
RESULTADOS PRELIMINARES
Nunca compartimos, enteramente, el criterio de varios analistas de que en estas elecciones “cualquier cosa podía pasar”, pues partimos de tesituras muy distintas. Ellos se basaban en la historia de las últimas 3 elecciones cuando el puntero en cada una de ellas no fue el que al final ganó; nosotros creemos que la lectura de esta elección refleja una realidad muy distinta, pues se basa en el descontento con la institucionalidad que permea una gran porción del electorado, lo que le asegura una lealtad al continuismo en la figura de la candidata escogida.
Por esa misma razón, varias premisas emergen de este análisis comparativo. La primera es la anteriormente mencionada de que no fue enteramente cierto -y quizás nunca lo fue- que “cualquier cosa podía pasar”, como porfiaban algunos analistas políticos. A ellos, también, les convendría un baño frío de realidad, ya que además dejaron de lado los factores causales que explicarían porque a lo largo d este proceso no lograron crecer los 19 partidos de la oposición individualmnente ni en su conjunto.
ASÍ LOS VIMOS
Laura Fernández, del Partido Pueblo Soberano (PPSO), heredó un cuantioso capital electoral, pero luego lo incrementó por mérito propio. Contrario a lo predecían algunos analistas que le fijaban un techo, demostró que podía navegar con bandera propia. Se distanció de los demás desde el principio y, bajo una óptica estrictamente estadística, pareciera tener más que asegurado el primer lugar en las votaciones de febrero. La incógnita, que constituye a su vez su gran reto, es si el número de sufragios válidamente emitidos le alcanzará para ganar en primera ronda. A estas alturas, nosotros no lo podríamos afirmar, pero tampoco descartar. Y esta es la segunda conclusión provisional.
Independientemente de cuán acertadas sean las distintas encuestas, la distancia en intención de votos entre ella y los demás es tan abultada (ya sea con candidato decidido o sin él), y prescindiendo por ahora de quién ocupe el segundo lugar) que las probabilidades de que a estas alturas pueda ceder el primer lugar son prácticamente nulas. Mucho dependerá de los debates en cuyos temas Laura tiene una gran fortaleza por experiencia y estudios laborales realizados por más de una década, y los ataques que reciba de sus contendores, ya sea individual o colectivamente. Con sólo empatar en los debates, será suficiente.
La otra interrogante es si los integrantes del grupo de perseguidores se ensañarán sólo contra ella, dispensándose simultáneamente cortesías recíprocas entre ellos, o mostrarán garras y fauces entre todos a la vez. Veremos qué aconsejan los respectivos estrategas. Y eso nos induce a focalizarnos en el segundo pelotón con posibilidades.
Otra conclusión que estadísticamente parece inevitable emana directamente del tercer cuadro de la encuesta de Opol. Pueblo Soberano es, a hoy, el más grande de todos los partidos políticos, superando en mucho al PLN y a todos los demás. Además, como los diputados se eligen en la primera ronda, ya Pueblo Soberano plantó su marca: independientemente de si Laura pierde en primera o segunda ronda, su partido elegirá suficientes diputados para controlar la Asamblea. Y eso le abre un sinnúmero de opciones para controlar comisiones, aprobar leyes, reformar instituciones y nombrar altas figuras en los poderes del Estado, Contraloría, Procuraduría y demás. Aunque pierda, ya ganó.
ALVARO RAMOS del Partido Liberación Nacional (PLN) aún mantiene el segundo lugar, pero por debajo del potencial de su partido, por lo que aún podría crecer.
A nuestro parecer, Ramos es un hombre inteligente, preparado, sincero y muy honesto, pero un tanto ingenuo. Le falta, por así decirlo, la malicia indígena de un Daniel Oduber y las agallas de don Pepe para combatir. También, le falta algo de liderazgo. Descartar a los líderes de la vieja escuela revolucionaria (todos muchachos de armas tomar) y otros de nuevo cuño le está pasando la factura. Esa es la tercera conclusión tentativa. Pero su reto más empinado es persuadir al núcleo duro de quienes nunca votarían por Liberación, según las encuestas. Aun así, creemos, al menos hasta no ver nuevas encuestas, que llegará de segundo en febrero, pero que le pisarán los talones.
FABRICIO ALVARADO de Nueva República (NR) puntea de tercero según algunas casas encuestadoras (Opol, Cid-Gallup y …) pero, inexplicablemente, desaparece del mapa según CIEP-UCR, hecho ya mencionado en entregas anteriores y que, para ser sinceros, pareciera involucrar algún sesgo invisibilizado.
Fabricio es elocuente, congruente en su accionar, conservador y anticomunista, y se ha revelado como un verdadero líder ante su nicho electoral. Le ha salvado la piel (pellejo) al presidente Chaves en dos ocasiones, escudado unánimemente por su fracción, ante el envite del desafuero exigido por el Tribunal de Elecciones. Su gran reto es concitar indecisos que miran con cautela la promesa de un estado epistolar, incluidos aquellos que nunca se inclinarían por un estado confesional.
ARIEL ROBLES del Frente Amplio es un candidato muy singular. No es agresivo verbalmente ni repele como algunas de sus colegas más vocales, sino que se perfila como un joven sencillo y simpaticón, llevadero, conciliador, cuyos ojillos humeantes y vivaces se han refrenado al descalificar al capitalismo prevaleciente en Costa Rica (lo dijo en una entrevista televisiva), todo lo cual lo encasilla entre los candidatos más astutos. Creemos que crecerá entre los electores, pero no llegará a la final. Hay muchos que no profesan su ideología.
Sin embargo, en la votación para diputados sí podría mantener su cuota partidaria actual y para jugar un papel importante en el Congreso.
CLAUDIA DOBLES resucitó de las cenizas al antiguo PAC, como el Ave Fénix, cuando todos lo daban por perdido. Le ayudó mucho su fresca lozanía y su porte aristocrático que contrasta con la filosofía laborista del PAC. ¿La verán los de a pie como una de ellos?
Independientemente de lo anterior, está lejos de la puntera, su carnal rival, a quien no cesa de provocar. No dudamos que un duelo entre las dos, como bajadas del Olimpo, despertaría grandes expectativas publicitarias, sobre todo entre la ilustrada y beligerante izquierda universitaria, y el sector capitalista protegido (la plutocracia avariciosa) que, al parecer, se rascaría la bolsa para financiarla.
Pero tampoco Claudia la tiene fácil. Sus retos son convencer a los indecisos de ser nueva en estas lides y continuar ocultando a su esposo, Carlos Alvarado, un expresidente muy desprestigiado entre la gran clase media y los sectores populares.
Todas estas apreciaciones e interrogantes nos hacen esperar con ansias el segundo tiempo de este interesante partido.