El taekwondo nacional vivió un fin de semana electrizante durante la quinta etapa del Campeonato Nacional, celebrada del 28 al 30 de agosto. En una muestra de talento y disciplina, las academias IL CHUL e IL YEO se destacaron con una cosecha impresionante de medallas en las modalidades de Poomsae (formas) y Kiorugi (combate), reafirmando el gran momento que vive el deporte de las artes marciales en el país.

























La jornada comenzó con la participación de las categorías Infantiles y Precadetes, donde los más pequeños dieron muestras de un futuro prometedor. Mariano Dacosta se colgó la medalla de Plata en combate infantil, mientras que Kendall Chaves brilló con luz propia al obtener Plata en Poomsae y Oro en combate en la misma categoría. Por su parte, Isabella Quirós Brenes subió al podio en dos ocasiones: Bronce en Poomsae precadete y Plata en combate precadete. Samuel Duarte Navarro completó la actuación de esta categoría con un meritorio Bronce en combate precadete.
La emoción subió de nivel en la división Cadetes, donde los jóvenes atletas demostraron un dominio técnico sobresaliente. Mateo Hernández Ramírez fue uno de los grandes protagonistas del evento al conquistar tres medallas: Oro en Poomsae individual masculino élite, Plata en Poomsae en parejas élite (junto a Jimena Coronel) y Oro en combate de color. Su compañera de equipo, Jimena Coronel Monge, no se quedó atrás y sumó cuatro preseas: Bronce en Poomsae individual femenino élite, Bronce en Poomsae en parejas élite, Bronce en Poomsae color y Bronce en combate élite +59kg, una actuación que la consolida como una de las figuras más versátiles de la categoría.
En la rama masculina cadete, Mattias Azofeifa Vargas obtuvo la Plata en cadete color -61kg, mientras que Andrey Villalobos Ramírez firmó una participación completa: 6to lugar en Poomsae élite individual, Bronce en Poomsae color y Plata en combate color +65kg. Aunque en su incursión en combate élite -45kg no pudo avanzar más allá de su primer combate, su desempeño general dejó una huella positiva.
Los juveniles también aportaron su cuota de gloria. Marco Villalobos Ramírez se llevó dos bronces: uno en Poomsae color y otro en combate élite -59kg. Joan Boza Sánchez fue el más destacado al ganar el Oro en combate color, aunque en su participación en combate élite -51kg cayó en su primer enfrentamiento, mostrando que aún tiene margen para seguir creciendo en la élite.

En la categoría Sub21, el peso pesado Aaron Álvarez Boza sumó una Plata en combate élite +87kg, cerrando con broche de oro la actuación de ambas academias.
Detrás de estos éxitos está el trabajo constante de un cuerpo técnico de primer nivel. La Escuela de Taekwondo IL CHUL, bajo la dirección de los profesores Jorge Villalobos Rodríguez, Rafael Boza Reyes y Bruno Castillo Vargas, y la Academia Taekwondo IL YEO, liderada por el profesor Andrey Hernández Alpízar, han sabido cultivar una generación de atletas que combinan técnica, disciplina y espíritu competitivo.
Con estos resultados, ambas academias se perfilan como serias contendientes para las próximas etapas del campeonato, dejando claro que el taekwondo costarricense tiene un presente brillante y un futuro aún más prometedor.
