- El estudiante del Colegio Victoria cosechó seis medallas en el III Junior Internacional y ya mira al top 100 mundial
El bádminton costarricense tiene un nuevo nombre propio para el futuro. Se trata de José Fabricio Cambronero, el joven atleta oriundo del cantón de La Unión, que con apenas 17 años está demostrando que el talento y la disciplina pueden romper fronteras. La semana pasada, en el III Junior Internacional celebrado en El Salvador, el deportista no solo compitió, sino que dominó al cosechar nada menos que seis medallas en distintas modalidades, un botín que lo ha catapultado a las posiciones de privilegio en el ranking continental y mundial.
El desempeño del pilarico fue sencillamente arrollador. En tierras salvadoreñas, Fabricio subió al podio en las categorías de individuales, dobles y mixtos, demostrando versatilidad y resistencia física. Cada presea no fue un simple galardón, sino un escalón más en su meteórica carrera, que ya comienza a dar de qué hablar más allá de las fronteras centroamericanas.
Gracias a esta actuación estelar, el atleta ha logrado un salto espectacular en el ranking panamericano de menores de 19 años, instalándose nada menos que en la décima posición del continente. Pero la hazaña no termina ahí: su puntuación también le ha permitido escalar hasta el puesto 119 del ranking mundial en su categoría.
Estudios y raqueta: la fórmula del éxito
Lo que hace aún más meritorio este logro es que José Fabricio no es un atleta de tiempo completo. El joven es estudiante del Colegio Victoria, donde cursa su educación secundaria y debe lidiar a diario con la exigente tarea de combinar los libros con el alto rendimiento. Entrenamientos matutinos, viajes internacionales y la presión académica son el pan de cada día para este deportista, que ha encontrado en el orden y la constancia sus mejores aliados.
Proyección mundial para 2026
La meta trazada para José Fabricio que logre cerrar el año 2026 entre los mejores 100 jugadores del mundo sub-19. Actualmente, a 19 puestos de ese objetivo y se prepara para los próximos torneos del circuito internacional que le permitan sumar los puntos necesarios para dar ese salto cualitativo.
Con solo 17 años, un carácter competitivo inquebrantable y una mochila llena de medallas, José Fabricio se perfila no solo como la promesa del bádminton nacional, sino como un serio candidato a representar a Costa Rica en futuros eventos multideportivos. Por ahora, su nombre ya resuena en las canchas de Centroamérica, y su raqueta no para de sumar victorias. ¡FELICITACIONES!








