«San Diego puede perder su identidad futbolística: proyecto reduce la cancha y deja sin hogar a escuelas de fútbol» denunció dirigente deportivo

Lo que prometía ser la salvación para el fútbol del cantón de La Unión se ha convertido en una pesadilla para más de 25 equipos. La emblemática cancha de San Diego, la única con medidas oficiales en la zona, está a punto de ser transformada en una mini cancha de parque, dejando sin espacio de calidad a cientos de jugadores de todas las edades. En una conversación exclusiva con  Gerson Richmond, representante del Atlético San Diego y voz de dos docenas de clubes afectados, denunció que el proyecto «San Diego al Aire Libre» mutilará el terreno de juego, pasando de los actuales 101 por 64 metros a unas reducidas dimensiones de 83 por 45 metros.

«Nos sentimos engañados», expresó Richmond visiblemente preocupado. Según el dirigente, desde que se anunció el proyecto, la promesa fue clara: cancha sintética y mantenimiento de las medidas. Sin embargo, al inicio de las obras, la realidad que observan en los planos y la que les confirmó un ingeniero en el sitio es muy distinta. «Esto no es una mejora, es una reducción. Vamos a pasar de tener una cancha para competir en LINAFA a una cancha de fútbol siete, con marcos que habría que achicar», explicó.

La preocupación no es menor. Equipos como Real Monge, Juventud, Atlético Local, Deportivo Trejos, La Unión FC, entre muchos otros, ven peligrar sus proyectos deportivos. La nueva cancha, que pasará a ser un «parque con cancha», no solo tendría medidas no reglamentarias, sino que, al estar abierta, presentaría riesgos de seguridad: balones hacia la pista, animales sueltos y la pérdida del sentido de pertenencia. «Antes, los equipos manteníamos el campo con nuestro esfuerzo. Ahora, nos están quitando las armas para practicar el fútbol», añadió Richmond.

La gota que derrama el vaso es la falta de comunicación oficial. Los equipos aseguran que la municipalidad y el comité de deportes han sido esquivos, y que el proyecto se ha manejado «a espaldas de la comunidad». Por esta razón, los clubes afectados están organizando una recolección de firmas al amparo de la Ley 9097 y la Constitución Política, buscando ser escuchados por el Concejo Municipal antes de que sea demasiado tarde. «El ingeniero nos dijo: ‘En una semana muevo la tierra y ya quedan fritos'», relató Richmond, evidenciando la urgencia de la situación.

«San Diego está a punto de perder su bastión futbolístico». Lo que inició como un proyecto de desarrollo comunal podría terminar sepultando el sueño de cientos de jóvenes que ven en el fútbol una oportunidad de crecimiento y representación. Mientras los equipos se movilizan para tocar puertas —como las del síndico Eddy Barquero o el presidente municipal Jorge Calvo— el tiempo corre. 

La pelota está ahora en la cancha de las autoridades municipales: ¿Escucharán el reclamo de la comunidad deportiva o dejarán que San Diego pierda su último reducto de fútbol oficial?

 La próxima semana será clave para definir si esta historia termina en gol o en una derrota anunciada. Solicitaremos la posición municipal y del Comité Cantonal de Deportes sobre el tema para dar seguimiento a esta noticia.

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