
• Perros sin síntomas pueden estar manteniendo activa la transmisión.
Un artículo científico publicado en la revista internacional Frontiers in Veterinary Science, confirmó por primera vez la presencia de casos autóctonos de leishmaniasis visceral canina en Costa Rica, una enfermedad infecciosa transmitida por insectos vectores que reviste importancia tanto para la salud animal y humana.
La investigación titulada “Aparición de infección autóctona por Leishmania infantum en perros de Costa Rica confirmada mediante diagnósticos multimodales: una serie de casos”, documenta ocho casos confirmados en perros nacidos y criados en el país, principalmente en la provincia de Guanacaste (Santa Cruz/Tamarindo) y un caso en el cantón de Santa Ana, sin antecedentes de viaje al extranjero.
Los diagnósticos fueron confirmados mediante una combinación de evaluación clínica, análisis histopatológico y pruebas moleculares, lo que constituye la primera evidencia científica sólida de transmisión local en perros. El parásito no es la cepa “americana” tradicional, más bien genéticamente es cercano a cepas de Europa (España, Italia) y África (Marruecos).
El estudio fue realizado en conjunto por clínicas veterinarias privadas y por instituciones nacionales e internacionales.
El estudio contó con participación destacada de clínicas privadas de las zonas donde se realizó el estudio, la Escuela de Medicina y Cirugía Veterinaria San Francisco de Asís, a través del Laboratorio de Patología Veterinaria (LAPAVET-ESFA), Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional, Centro de Investigación de Enfermedades Tropicales de la UCR, así como universidades de Brasil y Alemania.
De parte del Laboratorio de Patología LAPAVET ESFA, el Dr. Josué Campos Camacho y la Dra. Paula Peña contribuyeron de manera fundamental en: el análisis histopatológico de muestras, descripción de las lesiones macroscópicas y microscópicas, así como el análisis etiopatogénico.
Su trabajo permitió fortalecer el abordaje multidisciplinario del estudio y consolidar evidencia científica de alta calidad, demostrando el rol de la academia médica veterinaria costarricense en la vigilancia de enfermedades emergentes con impacto en salud pública.
El hallazgo expone debilidades en la vigilancia sanitaria del país porque no hay protocolos rutinarios de tamizaje canino, el acceso es limitado a tratamientos. Además, las vacunas son costosas y poco disponibles a nivel nacional y hay una falta de vigilancia sistemática del vector que transmite la enfermedad.
¿Qué es la leishmaniasis y cómo afecta a las personas?
La leishmaniasis visceral es causada por el parásito Leishmania infantum y se transmite por la picadura de flebótomos, conocidos como moscas de la arena.
En humanos, esta enfermedad puede provocar fiebre prolongada, pérdida de peso, anemia, agrandamiento del bazo y del hígado, y en ausencia de diagnóstico y tratamiento oportunos puede llegar a ser grave.
En Costa Rica, los casos humanos asociados a esta especie han sido raros y esporádicos, y el estudio aclara que no existe una situación de alarma sanitaria para la población. Sin embargo, el hallazgo en perros resalta la importancia de fortalecer la vigilancia, ya que estos animales pueden actuar como reservorios del parásito, incluso cuando no presentan síntomas.
Perros sin síntomas: un reto silencioso
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que varios de los perros infectados no presentaban signos clínicos evidentes, lo que dificulta la detección temprana y subraya la necesidad de: vigilancia médico veterinaria activa, un diagnóstico oportuno en zonas donde circula el vector y medidas preventivas para reducir la exposición de animales y personas.
Las personas investigadoras enfatizan que el conocimiento científico y la detección temprana permiten anticiparse a los riesgos, tomar decisiones informadas y proteger de manera integral la salud de las comunidades, los animales y los ecosistemas.