- Municipalidad y vecinos deben prepararse ante amenazas naturales que crecen por la ocupación desordenada de planicies y laderas
Un informe técnico de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) sobre amenazas naturales en el cantón de La Unión revela nuestra realidad: ríos que se desbordan cada año, suelos inestables que se deslizan con las lluvias, fallas sísmicas activas y la cercana amenaza del volcán Irazú. La combinación de estos fenómenos, sumada al crecimiento urbano sin planificación, convierte a decenas de comunidades en zonas de alto riesgo.
Inundaciones: el peligro más recurrente
Los ríos Tiribí, Chiquito, María Aguilar y Chagüite, junto con quebradas como Carpintera, Fierro y Quebradas, conforman la red fluvial del cantón. Sin embargo, la ocupación de sus planicies de inundación, el lanzamiento de basura a los cauces y la deforestación han reducido su capacidad hidráulica. Hoy, muchas zonas sufren inundaciones con períodos de recurrencia de un año o menos.
Barrios en alerta: Dulce Nombre, Tres Ríos, San Diego, Carpintera, San Vicente, Concepción, San Juan, Fierro, San Rafael, Yerbabuena y Santiago.
Amenaza volcánica: cenizas y lahares desde el Irazú
El volcán Irazú, ubicado al noreste del cantón, representa una amenaza latente. En caso de erupción, todo el cantón sería vulnerable a la caída de cenizas, la cual podría colapsar techos y dañar cultivos. Además, el río Tiribí —que nace cerca del cráter— podría ser afectado por flujos de lodo (lahares) que arrasarían con viviendas y estructuras a su paso.
Sismos y deslizamientos: el terreno que tiembla y se mueve
La Unión se ubica cerca de fuentes sísmicas del sur de San José y Cartago, lo que lo expone a sismos superficiales de intensidad moderada a baja. Los efectos más graves incluyen:
- Ampliación de intensidad sísmica en Tres Ríos, San Ramón, Dulce Nombre, Concepción, San Juan y Río Azul.
- Deslizamientos en zonas de fuerte pendiente como Santiago, Carpintera, Río Azul, Quebradas y San Ramón.
- Fracturas en el terreno y asentamientos en rellenos mal compactados.
Uno de los deslizamientos más críticos es el conocido como Las Cazuelas, que se reactivó en 1994 y 2008. En 1994, un represamiento natural cedió, generando una avalancha que afectó las márgenes de los ríos Chiquito y Tiribí.
En años recientes, el fuerte desarrollo urbano desordenado en sectores como Loma Gobierno y a lo largo de la carretera 409 (Río Azul–Rincón Mesén) ha provocado deslizamientos que han impactado a decenas de familias de escasos recursos.
Recomendaciones para el desarrollo urbano
Expertos de la CNE advierten que, para reducir la vulnerabilidad, se deben aplicar medidas estrictas:
- No conceder permisos de construcción en laderas de fuerte pendiente, al pie de estas, ni en zonas con antecedentes de inestabilidad o fallas geológicas.
- Supervisar los permisos de construcción para garantizar resistencia sísmica y calidad de materiales.
- Controlar construcciones sobre rellenos, que generalmente no son seguros.
- Considerar las áreas vulnerables al planificar infraestructura comunal como acueductos, caminos o rellenos sanitarios.
Llamado a la acción
El informe también insta a la Municipalidad a coordinar con instituciones del Estado, ONG, vecinos y empresa privada para proteger márgenes de ríos. Además, recomienda:
- Programas de educación ambiental.
- Brigadas vecinales para limpieza de cauces.
- Planificación del envío de aguas servidas y pluviales.
- Grupos de vigilancia de cuencas para evitar que inundaciones o avalanchas tomen por sorpresa a la población.
Fuente: Comisión Nacional de Emergencias Mapa de Amenazas por Origen Natural, Cantón de La Unión

Excelente análisis.. Pregunto: conoce la municipalidad este informe??? Esto porque a pesar de ese mapa de amenazas, siguen las construcciones sin ningún control por parte del municipio en sectores de altura fragilidad ambiental como los Cerros de la Carpintera..