Editorial: El agua de La Unión de cara al 2045: Entre la planificación técnica y el goteo en nuestras tuberías

El desarrollo urbano, comercial e industrial del cantón de La Unión avanza a pasos de gigante. Sin embargo, este crecimiento acelerado nos plantea una pregunta incómoda pero ineludible: ¿tiene nuestro territorio la capacidad hídrica para sostener este auge sin colapsar en el intento?

La respuesta no admite improvisaciones. El Plan Maestro del Acueducto Municipal con proyección al año 2045, financiado mediante los fondos de preinversión de Mideplan, se presenta hoy no solo como un diagnóstico técnico indispensable, sino como una hoja de ruta de carácter urgente para la supervivencia y competitividad de nuestra comunidad.

La cruda realidad del «colador» subterráneo

El dato más alarmante de esta radiografía técnica inicial es, sin duda, la cifra del 60.55% de Agua No Contabilizada (ANC). Que más de la mitad del agua potable procesada históricamente se haya esfumado en fugas reales, conexiones ilegales e imprecisiones de medición no es solo una ineficiencia operativa; es un golpe directo a las finanzas locales y un desperdicio inaceptable de un recurso cada vez más escaso y costoso.

Si bien la actual dirección del Acueducto reporta un avance que sitúa esta pérdida por debajo del 50%, no podemos caer en la autocomplacencia de compararnos con los deficientes promedios latinoamericanos. La meta innegociable, dictada por el AyA y la Contraloría General de la República, exige llegar a un rango de entre el 30% y el 33%. Cada porcentaje que se reduce es agua que llega a los grifos de los ciudadanos y desarrollo que se garantiza para el cantón.

Inversión y tecnología: Pasos en la dirección correcta

Es justo reconocer que la transformación ha comenzado a materializarse con inversiones de gran envergadura que demuestran voluntad técnica y política:

  • La megaobra de Quebrada Vega: Una inversión de ₡1.000 millones  ya en ejecución promete estar operativa para enero de 2027, modernizando radicalmente la captación de agua.
  • Termofusión en las redes: El reemplazo anual de más de 2 kilómetros de tubería obsoleta por Polietileno de Alta Densidad (HDPE), eliminando las uniones mecánicas propensas a rupturas.
  • Transición digital: La inversión de ₡200 millones anuales en micromedidores digitales de alta precisión, asegurando que se cobre lo justo y se detecte el desperdicio real.
  • Ampliación del almacenamiento: El avance en más de la mitad del déficit de almacenamiento proyectado gracias a la puesta en marcha de los tanques Santa Rosa, Tinoco y el futuro proyecto en San Rafael.

Hacia una gestión integral del territorio

No obstante, como bien señala el análisis técnico, el éxito del Plan Maestro al 2045 no dependerá únicamente de colocar tubos de última tecnología o construir tanques gigantes. El verdadero desafío radica en dejar de operar como islas.

La Municipalidad de La Unión, como gestora del territorio, debe articular una política hídrica unificada con todos los operadores del cantón. No podemos planificar zonas francas, condominios o parques industriales sin antes asegurar que el flujo del agua esté garantizado bajo criterios de sostenibilidad ambiental, protegiendo con rigurosidad técnica nuestras zonas de recarga hídrica validadas por Senara.

Garantizar el agua para las próximas décadas es una responsabilidad compartida. Desde esta tribuna informativa, seguiremos fiscalizando que las millonarias inversiones se ejecuten con total transparencia y rigurosidad temporal. El futuro de La Unión se escribe hoy, gota a gota.

Estaremos publicando a partir de hoy una serie reportajes sobre el tema, que esperamos sea de interés para nuestros lectores. Lo anterior, fundamentado en el Plan de Maestro del Acueducto 2024 y una entrevista realizada al Ing. Cristian Richmond Ballestero Director del Acueducto municipal. 

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(Imagen con fines ilustrativos IA)

One thought on “Editorial: El agua de La Unión de cara al 2045: Entre la planificación técnica y el goteo en nuestras tuberías

  1. AyA ha tenido por años un programa de reducción de pérdidas y no han logrado bajar ese porcentaje, a pesar de haber gastado varios millones de dólares en ese programa.
    Según esta publicación, la Municipalidad de La Unión indica que redujeron del 60% al 50% las pérdidas del acueducto.
    Dado que esos cálculos deben basarse en información auditada, sería importante solicitar los documentos que respalden esta afirmación, ya que hay mucha demanda reprimida para nuevos proyectos que no han obtenido la disponibilidad requerida y que podrían con esta recuperación seguir adelante.
    Lo he solicitado en varias ocasiones, pero no he logrado que me facilten los planos y el informe de la empresa HIDROTECNIA ni los modelos numéricos, para revisarla propuesta entregada y dar seguimiento a la implementación y priorización de las inversiones.
    La falta de agua es una limitante para la solución de viviendas y para generar fuentes de empleo, debemos dejar de ser una ciudad dormitorio.

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