- ¿Sustituir tubos o reparar huecos? Las respuestas del Acueducto Municipal ante las pérdidas de agua en el cantón
SEGUNDA PARTE

El Plan Maestro del Acueducto Municipal proyecta la sostenibilidad hídrica del cantón hacia el año 2045. Entre sus ejes fundamentales destacan la gestión integral de presiones, la sustitución de infraestructura obsoleta y la prospección de nuevas fuentes de abastecimiento frente al crecimiento poblacional y comercial de la zona.
En esta segunda entrega sobre los alcances del informe técnico, Crónicas de La Unión, dialoga con el Ing. Christian Richmond Ballestero Director del Acueducto Municipal sobre las medidas para mitigar el agua no contabilizada, los criterios de priorización en la red y las alternativas técnicas para satisfacer la futura demanda de agua potable.
Entrevista: Diagnóstico hidráulico y proyección hídrica al 2045

P/ Leonardo Jiménez Campos:
Un tema que se viene dando desde hace mucho tiempo y que detecta este Plan Maestro es el tema de las altas y bajas presiones. En el caso de las altas presiones, inciden directamente en el agua no contabilizada y generan fugas tanto en los sistemas municipales como en los domiciliarios. Afectan con fugas en las tuberías madre o principales, y también a los mismos usuarios. Consultando y leyendo varias entrevistas con ingenieros que saben del tema, me explicaban que todos los aditamentos y utensilios que compramos en las casas tienen mediciones estimadas de presiones; si se sobrepasan, se dañan. Lo mismo sucede con las tuberías, y en el caso de acá, son tuberías viejas.
Le voy a poner solamente un ejemplo local: del Gollo en mi casa hay 50 metros. A la fecha hay seis cuadritos de concreto de huequitos que han hecho por fugas; el último fue la semana pasada. Si seguimos a ese ritmo, la próxima fuga va a ser o al frente de mi casa o unos metros más para arriba, ha sido así de El Gollo para arriba. Cada cierto tiempo se dan las fugas, aparece el chorrito, se comienza a hacer el hueco y a dar la falla. ¿No le sale más barato al acueducto, cuando se detecta tubería vieja, cambiar esos 100 metros de tubería en vez de estar corriendo detrás de la fuga cada mes o mes y medio? Consulto, ¿no habría menor afectación, pérdida de agua y recursos cambiando todo el tubo de 100 metros en lugar de estar haciendo un huequito, tapando y dejando en concreto, solo para poner ese ejemplo?
R/ Christian Richmond:

Evidentemente, la gestión de presiones incide directamente tanto en la operación del acueducto como en la gestión de pérdidas, tal como usted lo dijo muy claro, don Leo. El Plan Maestro establece un montón de válvulas reguladoras de presión conforme se vayan colocando las tuberías; esa es la forma de controlar técnicamente las presiones en un sistema de abastecimiento. Antes se usaban tanques quiebragradientes, pero combinado con la salud pública eso no es tan adecuado, por lo que la regulación hidráulica nos permite gestionar esto correctamente.
Con la puesta en marcha de los tanques, vuelvo al ejemplo del tanque de Tinoco: antes había una carga desde Chigüite hasta las partes bajas de los sistemas. Si aquí está Chigüite y le incorporamos el tanque de Tinoco, hay una pérdida de presión; cuando se despresuriza la red, entra a un tanque y la presión en ese punto es cero, permitiendo una gestión de presiones adecuada de ahí para abajo. Con la tubería que vamos a retomar esta semana mejoramos esas condiciones de presión de las que habla el plan de mejora.
P/ Leonardo Jiménez Campos:
Perdón, hablando del sector Chigüite, el modelo de la condición en aquel momento que abastece al sector de Tinoco habla de presiones superiores a 70 metros de columna de agua en los nodos más cercanos al tanque (me imagino que es el tanque Tinoco), llegando a superar incluso los 112 metros de columna de agua en horarios donde no se está utilizando el servicio (en la madrugada, que es cuando comienzan a darse las fugas tanto en el acueducto como en las casas.
R/ Christian Richmond:
Exacto, sí. De hecho, esos datos son producto de una modelación hidráulica que hace este estudio de mejora, el cual establece un modelo donde se toman nodos de consumo y condiciones de la tubería, se meten en un sistema informático y ahí se reflejan. Yo soy muy visual, así que me salta más el color que el dato; los puntos rojos eran donde había mucha presión (esos datos que usted indica) y los puntos verdes (si no recuerdo mal) eran donde no estaba llegando.
Ese es el análisis de la fotografía del momento que le conversaba al inicio de esta entrevista. En función de eso, ¿qué se requiere para cambiar tuberías, poner válvulas e implementar tanques para que las presiones cumplan con la norma? Esos 70 metros de columna de agua es lo que dicta el AyA. En condiciones críticas, las tuberías tienen un rango mayor de resistencia a la presión operativa, pero no por eso se va a incumplir la norma. Como usted bien dice, si se aumentan las presiones en régimen nocturno cuando no hay consumo, es ahí donde empiezan a salir las fugas.
Esa condición, si la modelamos hoy, ya varió por el hecho de haber incorporado el tanque de Tinoco, por ejemplo, y se han colocado otras válvulas reguladoras para ir gestionando mejor las presiones. Pero siempre de cara a todo un programa de inversión y priorización que está haciendo fila para seguir implementándose. Cada inversión que hacemos es tomar esos planos que ya están aprobados por el Colegio Federado, tienen viabilidad ambiental y establecer los elementos hidráulicos. Aquella vieja costumbre de «pongamos la tubería y cerremos un poquito la válvula para bajar la presión» la estamos eliminando; ponemos los elementos que tienen que ser en favor de cumplir con el diseño y evitar pérdidas de agua por sobrepresiones, eso es un hecho.
P/ Leonardo Jiménez Campos:
¿En qué grado de avance o porcentaje de avance estamos en este momento con respecto a lo planificado o que terminó el Plan Maestro? Se lo digo porque, digamos, yo solicito un cronograma que la misma empresa aparentemente se los entregó a ustedes, pero no me lo incluyeron, por eso no tengo claridad con respecto a ese cronograma.
R/ Christian Richmond:
Claro. Era, por ejemplo, parte de los temas de conversación cuando se entregó el informe final: cuándo metemos esta obra, cuándo hacemos esto, etcétera. Y la respuesta de la consultora fue muy válida. Nosotros tenemos un programa de crecimiento que es en función a lo que se diseñó de todos los elementos de infraestructura hidráulica: ¿cuándo van a tener que estar operando sus sistemas? Cuando la población vaya creciendo.
Entonces no podemos decir que todas las obras que están planteadas en el plano van a estar listas en 5 años, porque tendríamos un sistema sobredimensionado si en 5 años no está la cantidad de población que debería estar en el 2045. Por lo tanto, lo que hemos optado es que, conforme se van solicitando las nuevas disponibilidades de agua para proyectos y conforme va creciendo la demanda del acueducto municipal, se vayan implementando las obras. ¿En qué orden? En el orden prioritario que tenemos identificado nosotros.
Entonces, si en este sector viene un desarrollo de 20 pajas de agua, asociamos o un tramo de tubería o la instalación de una válvula reguladora, o bien un aporte económico (que es lo último también que estamos implementando, un aporte económico avalado por lo que nos dicta la ley y aprobado por el Concejo Municipal), y ese aporte económico nos va a permitir a nosotros hacer una inversión de obras de infraestructura. Si ya no hablamos de un proyecto de veinte pajas, sino de un proyecto de 500 o 600 pajas de agua, entonces asociamos lo que diga el plan y vemos la necesidad, en un proyecto así ya más macro, de solicitar un aporte de caudal adicional al que tenemos; entonces hágase un estudio hidrogeológico para ver el potencial de extracción que se tiene, perfore un pozo, coloque al agua en cierto punto y haga este otro tipo de infraestructura.
Entonces, decir que estábamos en un porcentaje de avance equis, no podríamos decirlo; podríamos decir un porcentaje de avance equis comparado con la totalidad de obras de infraestructura al 2045. Pero decir ese porcentaje —si es poco o es mucho— quedaría como un dato que podría prestarse para malinterpretaciones si no se tiene todo el contexto general, de decir: «Diay, del Plan Maestro solo han hecho un 5%, qué mal porque ya llevamos mucho y ya vamos a entrar al 2045 y no llevamos nada». Podría malinterpretarse puesto que la necesidad de hoy podría estar satisfecha, no sé si me explico con la respuesta.
P/ Leonardo Jiménez Campos:
Totalmente. Se me quedó pendiente la pregunta a los cien metros, era: ¿no sale más barato cambiar los cien metros de tubería que seguir haciendo huecos?
R/ Christian Richmond:
Ah, cierto. Sí, sí, posiblemente; posiblemente habría que analizarlo, porque si es recurrente, se analiza esto, de hecho. Y le cuento ahí en un comercial: la persona encargada del control de pérdidas de agua… usted conoció a Natalie Quesada, muy buena ella; pidió un permiso sin salario en el mes de diciembre y ahora está en otra empresa. Viene un muchacho nuevo también muy eficiente y, volviendo a la etapa visual que a mí me gusta mucho, la parte de lo que le había encomendado a Natalie en ese momento y que ahora está siguiendo este muchacho es identificar las fugas a nivel geográfico. Entonces vamos a tener en colores igual un poco de puntillos rojos y dice: «Pucha, aquí está muy cercano, de una vez cambiamos la tubería», así como está diciendo usted en esos 100 metros. Entonces sí es producto de análisis para ver si vale la pena o no e ir implementando oportunidades de mejora en función de esos hallazgos que se tengan, sí.
P/ Leonardo Jiménez Campos:
Habla también de… bueno, habla de refuerzo y sustitución de tuberías críticas, que es tamaño poco; instalación de válvulas reguladoras de presión; sectorización de la red. Habla también de soluciones a medio plazo, estructurales y expansión: el buscar nuevas fuentes de agua, pozos y plantas para cubrir el posible déficit del caudal proyectado a 192.4 litros por segundo, me imagino que al 2045. ¿Cómo se va en ese tema? Bueno, el documento es muy amplio, más bien el documento es muy, muy, muy fácil de asimilar. No sé cómo lo ven ustedes los técnicos, me imagino que lo ven más fácil todavía. Por eso me extrañó el tema en unas consultas que había enviado, en donde me indican que tomarían acciones legales con respecto a lo que yo publicara, porque no veo el porqué; el porqué con un tema que es de interés totalmente público hubiese una amenaza de ese tipo. Estaría casi seguro que no salió de su departamento, de eso estaría casi seguro, porque esa no ha sido, digamos, su dinámica de actuación. Pero, ¿cómo hacemos para ir, o ya se tienen detectados dentro de eso mismo, de ese mismo plan, posibles pozos? Porque se habla mucho de pozos también.
R/ Christian Richmond:
Sí, como le decía, don Leo, este estudio de mejoramiento y el estudio hidrogeológico avalado por Senara identifican áreas dentro del cantón de potencial de extracción de agua subterránea. Nuevas fuentes como nacientes no tenemos hoy en el cantón con una cantidad suficiente como para poder captarla y que sea eficiente para el abastecimiento poblacional; eso se evaluó dentro de este estudio.
Y fuentes superficiales sí tenemos dos: el río Chiquito y el río La Cruz, que hoy estamos analizando en un proceso que inició hace año y medio, un poquito más, en 2 años, donde hacemos un análisis preliminar de esta cantidad de agua y calidad de agua del río Chiquito y el río La Cruz. Se identifica la necesidad de hacer un análisis un poquito mayor, de unos 2, ojalá 3 años; hoy estamos haciendo ese análisis o continuando con ese análisis que iniciamos años atrás para identificar a detalle todo lo que tenga esa agua. En el primer estudio que se hizo se identificó que no era un agua tan dócil como el agua del río Tiribí, sino que tenía un montón de otras cosas, entonces vimos la necesidad de hacer un estudio más riguroso y más seguido.
Entonces eso está ahí pendiente para ver qué tratamiento le damos. Si hoy llega un proyecto nuevo de desarrollo inmobiliario, lo que apunta es a pozos; entonces se identifican estas zonas de recarga o zonas de potencial de extracción y eso es lo que se le traslada al desarrollador para que evalúe, dentro de sus posibilidades, adquirir un terreno (si no es que la finca está dentro de esas áreas de cobertura) para perforar un pozo, establecer el bombeo y las condiciones de calidad de agua, y nos la deposite en cierto punto. Y eso se ha trasladado a la Municipalidad de La Unión de acuerdo a lo que dicta la ley; entonces sobre eso es sobre lo que estamos trabajando para cubrir esa demanda de caudal que establece el Plan Maestro.
¿Qué hicimos adicional a eso? Vimos este balance hídrico para ver realmente cuánta agua hay disponible en la microcuenca del río Tiribí para ver si cumple o no cumple con la demanda necesaria para cubrir el abastecimiento al 2045. Y el resultado es que no lo cumple. O sea, vamos a ver, antes de enfocarnos en el «no cumple», el estudio de Senara dice: «Ese es el dato hoy». En 5 años repita el proceso para ver si las condiciones han variado; eso es lo que nos toca ahorita en estos próximos años, implementar ese nuevo estudio para obtener los datos actuales. Entonces, al decir que no se cumple con ese requerimiento, es que el agua necesaria tiene que venir de un área externa a la microcuenca del río Tiribí. Ahí es de donde en algún momento hablábamos del aporte que podría hacer el AyA con Orosi o con alguna otra fuente de abastecimiento externa a La Unión.
Y ahí se toman dos vías: una es que el AyA, suponiendo que el AyA es el que va a dotar del agua, nos venda el agua a nosotros, Municipalidad, y nosotros sigamos dando el servicio como lo venimos haciendo con las fuentes de Carazo y Chihuite que nos vende el AyA. La otra es que el acueducto municipal llega hasta aquí y los nuevos servicios los asume el AyA; esa es una decisión creo que más política que técnica que tiene que mediar en su momento, porque una opción es le compramos el agua al AyA y hacemos nuestra gestión, y la otra es nos quedamos al margen y administramos lo que ya tenemos, y el AyA habla en los nuevos servicios. Ese es el panorama que hoy tenemos en función del requerimiento de nuevas fuentes.
Guerra contra las fugas y presiones: las claves del Plan Maestro para modernizar el acueducto de La Unión
El Plan Maestro del Acueducto demuestra que la solución al desabastecimiento y a la pérdida de agua en La Unión va más allá de reparar averías aisladas. Requiere la implementación de tecnología hidráulica para regular presiones, un modelo de geolocalización de fugas para intervenir tramos críticos de tubería obsoleta y una priorización ordenada de obras según la demanda poblacional real.
A mediano y largo plazo, la sostenibilidad del recurso hídrico dependerá de los estudios de calidad en ríos locales, la perforación de pozos en zonas de recarga identificadas por Senara y la toma de decisiones estratégicas —tanto técnicas como políticas— sobre la compra de caudal en bloque o la intervención directa de instancias nacionales como el AyA. La gestión transparente de estos recursos sigue siendo una prioridad clave para el desarrollo del cantón.
Crónicas de La Unión
Periodismo Profesional a un click
