Alcalde rinde cuentas entre logros, adeudos y promesas para el 2026 (INFORME ADJUNTO)

Primera parte

La Municipalidad de La Unión presentó su informe anual de rendición de cuentas correspondiente al periodo 2025. Entre cifras de superávit, un déficit de casi 500 millones y un amplio detalle de obras, el alcalde Cristian Torres Garita defendió la gestión, mientras que algunos regidores señalaron puntos críticos en transparencia, inclusión y ejecución de proyectos heredados.

En una sesión celebrada la noche del martes 10 de marzo, el alcalde de La Unión, Cristian Torres Garita, presentó ante el Concejo Municipal el informe de labores correspondiente al año 2025. El evento, que inició con una reflexión sobre la gratitud, se convirtió en un repaso pormenorizado de números, obras y ejes estratégicos, pero también en un espacio para las críticas y las demandas de mayor transparencia por parte de varios regidores.

Un superávit general con una sombra de déficit

El jerarca municipal inició su exposición destacando la salud financiera del cantón desde una perspectiva general, señalando un saldo a favor de  2 millones de colones al cierre del 2025. Torres enfatizó el crecimiento en ingresos tributarios, destacando el impuesto a bienes inmuebles (cerca de los 4 mil millones), patentes, y servicios como agua potable y recolección de basura. Asimismo, celebró una mejora en la ejecución presupuestaria, alcanzando un 82%, un avance significativo comparado con gestiones anteriores.

Sin embargo, el tono del informe cambió cuando la regidora Ginet Varela tomó la palabra. Con datos financieros en mano, Varela expuso lo que consideró una «señal de alerta»: la municipalidad cerró el 2025 con un déficit de aproximadamente 495 millones de colones. «Hay una baja en la liquidez y resultados negativos que reflejan un deterioro con respecto al 2024», cuestionó la regidora, solicitando a la administración medidas concretas para fortalecer la salud financiera y explicaciones sobre el aumento en las previsiones de cuentas incobrables.

Inversión en obra pública vs. Deudas del pasado

A pesar de la alerta financiera, el informe del alcalde destacó una fuerte inversión en infraestructura, organizada en cinco ejes: seguridad ciudadana, planificación urbana, desarrollo ambiental, desarrollo social y administración municipal.

En el apartado de obras, Torres Garita detalló intervenciones mayores como la segunda etapa del proyecto de movilidad urbana en Calle 4, la construcción del paso menor en Las Araucarias (realizado con personal municipal), el rescate de espacios públicos en diversos distritos y el mantenimiento de la red vial cantonal con proyectos en Villa de Florencia, Calle Martínez y Patarrá. En materia ambiental, se resaltó el programa de reciclaje, la recuperación de 8.5 toneladas de residuos y la inversión de 171 millones en el nuevo Centro de Bienestar Animal.

No obstante, las deudas del pasado también emergieron en la discusión. El propio alcalde reconoció la pesada herencia de demandas laborales, señalando que al inicio de su gestión enfrentaban 67 expedientes. Esta realidad fue retomada por Varela, quien cuestionó la «enorme cantidad de demandas sin pagar a exfuncionarios», lo que a su juicio evidencia «mala gestión» que hoy impactan las finanzas municipales.

Seguridad, inclusión y tecnología: las demandas del Concejo

El informe también sirvió como plataforma para que los regidores plantearan sus preocupaciones sectoriales. La regidora Catalina Pérez solicitó reforzar los sistemas de monitoreo en las cercanías de los colegios y mejorar la atención al público en ventanillas, donde aseguró que la filas son largas y no todas las cajas funcionan.

Uno de los cuestionamientos más incisivos vino nuevamente de Varela, quien puso el foco en la inclusión de personas con discapacidad. «Más allá de la accesibilidad en infraestructura, ¿cuántas personas con discapacidad están empleadas en la municipalidad? ¿Cuál es el presupuesto asignado a proyectos de inclusión y si se está cumpliendo el porcentaje de empleo que establece la ley?», preguntó la regidora, evidenciando una carencia de datos en el informe presentado.

Por su parte, el regidor Germán Rojas preguntó sobre la ampliación de los parquímetros, la inspección de los 500 permisos de construcción otorgados y la proyección de mejoras en las tuberías de agua para el resto del cantón. Mientras que el regidor Tomás Malavassi abogó por una visión más estratégica en futuras rendiciones de cuentas y exigió información sobre proyectos aprobados por el Concejo que aún esperan ejecución.

Una gestión en el espejo de sus promesas

La rendición de cuentas de La Unión dejó la imagen de una municipalidad activa en obra pública y con avances en gestión ambiental y seguridad, pero que enfrenta serios desafíos financieros y de transparencia. 

Mientras el alcalde Cristian Torres Garita se comprometió a atender las observaciones y a continuar con proyectos clave como la planta Quebrada Vega (con una inversión de más de mil millones), las preguntas de los regidores dejaron claro que la «mejora continua» que predica la administración deberá pasar por resolver los adeudos del pasado, aclarar los números rojos del presente y, sobre todo, rendir cuentas sobre las promesas de inclusión y eficiencia que aún no se ven reflejadas en los informes. El cantón, mientras tanto, observa con la esperanza de que el progreso en las calles no se vea frenado por las sombras en los balances.

PRÓXIMA ENTREGA

Segunda Parte: Las respuestas de la alcaldía 

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