Río Chiquito: Estudio revela la urgente necesidad de fortalecer la seguridad hídrica en cuencas urbanas de Costa Rica

  • Falta de alcantarillado sanitario en La Unión agrava el problema, con aguas residuales domésticas vertidas directamente al río

Un reciente estudio titulado «Propuesta para el Fortalecimiento de la Seguridad Hídrica en Cuencas Urbanas», desarrollado por Fernando Bermúdez Koumineva como parte de su tesis de maestría en la Universidad de Costa Rica, expone la crítica situación de los cuerpos de agua superficiales en el país, con énfasis en la microcuenca del Río Chiquito, en Cartago. La investigación destaca la degradación ambiental causada por vertidos ilegales, la falta de planificación urbana y la ausencia de políticas claras para garantizar la seguridad hídrica.

Hallazgos Clave:

Contaminación y vertidos ilegales:

  1. El Río Chiquito recibe vertidos ilegales de aguas residuales domésticas y descargas de actividades productivas, como el beneficiado de café, lo que deteriora su calidad.
  2. Se identificaron 38 descargas ilegales en un tramo de 1.4 km, contribuyendo a la contaminación fecal y orgánica.

Impacto del caudal y cambio climático:

  1. Entre noviembre y febrero, la reducción del caudal agrava la contaminación, limitando la capacidad de autodepuración del río.
  2. Variables como pH, conductividad eléctrica y sólidos disueltos totales muestran correlación negativa con el caudal, indicando mayor contaminación en épocas secas.

Modelación matemática:

  1. Mediante el modelo QUAL2K, se simularon escenarios que demostraron que incluso vertidos legales pueden comprometer la calidad del agua, especialmente en condiciones de bajo caudal.
  2. La eliminación de vertidos ilegales y legales mejoraría significativamente la calidad del agua, pero se requiere una gestión integral.

Expansión Urbana Descontrolada:

  1. El análisis de imágenes satelitales (1986-2017) reveló un aumento del 16% en áreas urbanas y descubiertas, incrementando la presión sobre el río.
  2. La falta de alcantarillado sanitario en La Unión agrava el problema, con aguas residuales domésticas vertidas directamente al río.

Propuesta metodológica:

El estudio propone una metodología en cinco etapas para mejorar la seguridad hídrica en cuencas urbanas:

  1. Caracterización del área (límites, condiciones socioeconómicas y biofísicas).
  2. Evaluación de la planificación urbana (existencia de planes reguladores y sistemas de tratamiento).
  3. Diagnóstico del cuerpo de agua (calidad, usos y capacidad de asimilación).
  4. Modelación de escenarios para prever impactos y tomar decisiones.
  5. Participación comunitaria en la construcción de planes de calidad del agua.

Conclusiones y llamado a la acción:

La investigación subraya la necesidad de actualizar la legislación costarricense para incorporar herramientas como la modelación matemática y el monitoreo horario, así como fortalecer la coordinación entre instituciones gubernamentales. Además, se recomienda:

  • Implementar sistemas de tratamiento de aguas residuales en zonas urbanas.
  • Fiscalizar vertidos ilegales y promover prácticas sostenibles.
  • Utilizar tecnologías accesibles (como sondas multiparamétricas y teledetección) para monitorear la calidad del agua.

Fernando Bermúdez, autor del estudio, concluye: «La seguridad hídrica no es solo un tema ambiental, sino una condición esencial para la salud pública y el desarrollo económico. Costa Rica debe transformar su enfoque actual hacia una gestión integrada y preventiva.»

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