
Pedro Soto Sánchez
Colaborador Crónicas de La Unión
Valió la Pena. Y, en realidad, no hubo pena alguna. Todo lo contrario: la jornada estuvo colmada de entusiasmo, compañerismo y amistad. Este grupo de senderistas sabe caminar; y también disfrutar cada paso del camino para convertirlo en una experiencia de vida.
El domingo 10 de mayo celebraron el cuarto aniversario de una organización nacida con un propósito sencillo y poderoso: promover las caminatas recreativas, los paseos al aire libre y un estilo de vida saludable entre personas de todas las edades y condiciones.

Julio Quesada, fundador de Valió la Pena, recordó que, a lo largo de estos cuatro años, más de seis mil personas han participado en las caminatas realizadas dentro y fuera del cantón. Una cifra que refleja el crecimiento del grupo y el impacto humano que ha logrado construir.
Valió la Pena no se limita a ofrecer espacios para caminar o mejorar la condición física. Su esencia ha sido abrir caminos hacia una vida más saludable y plena. Para muchos de sus integrantes, las rutas recorridas significaron también una manera de sanar lesiones invisibles.
Muchos llegaron solo por el placer de caminar y disfrutar. Otros cargando el peso de la depresión, el duelo familiar, tratamientos psiquiátricos o distintos problemas de salud. Todos encontraron en la actividad física, la convivencia y el apoyo emocional del grupo, una forma para recuperar la esperanza y reencontrarse consigo mismos.

Uno de esos testimonios es el de Manuel Solano Oviedo, quien fue diagnosticado con cáncer hace cuatro años. Cuenta que, tras recibir la noticia, comenzó a caminar solo todos los días como una forma de enfrentar la enfermedad y sostener el ánimo.

Por iniciativa de su hija, decidió integrarse al grupo. Desde entonces ha participado en caminatas hasta el Chirripó y exigentes rutas en Guatemala y Nicaragua. También ha estado presente en diferentes eventos internacionales. “Todo esto, afirma, me devolvió la salud y las ganas de vivir”.
“Estoy sano y muy feliz”, comentó este exoficial de la Fuerza Pública, hoy de 78 años, quien junto a su hija coordina las actividades dirigidas a las personas adultas mayores y es parte del grupo Coordinador de Valió la Pena.
El grupo cuenta con varias categorías: Camino a Costa Rica, Avanzados, Intermedios y el Grupo de Oro. Está permanentemente abierto para todas las personas. Bimensualmente organizan paseos familiares.
Cada fin de semana sus integrantes se reúnen para caminar, compartir y fortalecer su bienestar físico y emocional, haciendo honor a una frase que define su espíritu: “se hace camino al andar”. Felicitaciones y felicidades a todos sus integrantes.

Que bonito es ser parte de este hermoso grupo
Muy organizado hay muchas prioridad para los adultos mayores mucho respeto
Yo quiero agradecer a todos los organizadores
Por todos los eventos que organizan