
Por: Rodrigo Redondo Gómez
Qué pena y lástima que nunca se nos enseñara el significado de las estrofas del Himno. Los aprendemos de memoria, sin detenernos –o sin que se nos detuviese– a asimilar por lo menos lo más significativo y permanente de las ideas que se nos transmiten y que intentan levantarnos contra los opresores. “Cuando alguno pretenda tu gloria manchar, veras a tu pueblo valiente y viril la tosca herramienta en armas trocar. “ ¡Salve, oh patria! Tu pródigo suelo dulce abrigo y sustentó nos da. Bajo el límpido azul de tu cielo ¡Viva siempre el trabajo y la Paz! Ya no son los mismos de antes: ni reyes que nos hagan bajar la cabeza, ni opresores que nos invadieron que dispongan de nuestra libertad y de nuestra vida.

Pero sufrimos la opresión de otro poder: el poder devastador de los corruptos, instalados en los sitios claves del Estado. Contra estos el pueblo tiene que decir basta. Lo está haciendo. Y me parece que muy bien. Su grito de ¡basta! ya tiene resultados como hemos visto en el caso de las pensiones de lujo, problemas de la ccss sin resolver de años y nosotros somos el pato de la fiesta, ahora los médicos quieren mejores salarios y renuncian como medida de presión, Algunos Hospitales sin especialistas, pero quien es el perjudicado como siempre nosotros los usuarios y asegurados ya basta. Queremos soluciones. privatizaciones que quieren hacer a toda costa antes de salir de gobierno.
Nos cabe la suerte de contar con una nueva generación –hija de la libertad desconocida por sus padres– que es hoy la abanderada contra la corrupción. Es grato ver a los jóvenes llenar las calles, invadir las redes sociales opinando y denunciando, con sus reclamos; esas mismas calles que en los tiempos difíciles nos decían que eran de la policía. RR