
Por: Carlos Sancho Villalobos
En el Acta de la Sesión Ordinaria N° 151-2026 16 de abril de 2026, aparece el siguiente ACUERDO N°3740.- SE ACUERDA: “(…) 2. Convocar a sesiones extraordinarias…., a. Sesión Extraordinaria a realizarse el 1 de mayo de 2026 a las doce horas mediodía. Elección de la Presidencia y Vicepresidencia del Concejo Municipal. (…)”
Este acuerdo que debió ser vetado por ilegal, pasó inadvertido para las autoridades de la alcaldía allí presentes y les explicaré por qué: Las sesiones del Concejo Municipal se dividen en ordinarias y extraordinarias de conformidad con los artículos 35 y 36 del Código Municipal y a su vez el art. 30 indica cuales de estas sesiones se remuneran con la dieta.
El art. 29 del mencionado código establece que la sesión del 1 de mayo está debidamente convocada y el objeto de su sesión claramente definidos: el primer bienio, juramentación de las nuevas autoridades locales y elección del directorio municipal y en el segundo la elección del nuevo directorio municipal. Esta sesión es denominada Sesión Solemne.
Una vez celebrada la sesión de este año, la cual, por cierto, fue duramente censurada por don Luis Aguilar Badilla, en Crónicas de La Unión, por considerar que en la misma ni siquiera se acordaron de un protocolo básico, acorde a la solemnidad, a lo más alto en la cultura y el civismo de una comunidad, pues ni siquiera se entonaron los himnos, ni se prestó juramento a la bandera nacional.
En ese sentido apoyo la solidez de los argumentos de don Luis Aguilar, no existen Comisión de Cultura, ni oficina de gestoría cultural, acuciosas. Sin embargo, hay un hecho que es mucho más delicado: se pagaron dietas que en atención al principio de legalidad (artículos 11 de la Constitución Política y 11 de la Ley General de la Administración Pública6), así como al de legalidad financiera que debe regir el quehacer de las diversas entidades que componen el sector público, nunca debieron remunerarse, dado que esta sesión solemne es un tipo de sesión distinto (29 CM) a las de carácter ordinario (35 del CM) y extraordinario (36).
Resulta curiosa la falta de atención o de interés que el cuerpo colegiado brinda a las recomendaciones de la auditoría interna, ya que desde el pasado 18 de junio por medio de los correos institucionales, se le remitió a todo el Concejo Municipal dos pronunciamientos de la CGR sobre el tema que luego llegó en correspondencia para conocerse en la sesión ordinaria del día 25 de junio que fue presidida interinamente por el regidor Calvo Cascante y a quien la regidora Varela Villalta, en esa sección de la agenda advirtió de la existencia de esa recomendación de la auditoría interna que él había decidido tan sólo con TOMAR NOTA, los cual era improcedente dada la trascendencia del tema. Tuvo que insistir la regidora para llamar la atención del regidor presidente de la comisión de jurídicos que solicitó se remitiera el asunto a estudio y análisis de la misma.
Y acá es donde brinca la liebre: la comisión decidió tomar como informativo lo que en sí significa una clara omisión y vulneración a la normativa, ya que la sesión del 1 de mayo no podía bajo ninguna circunstancia pagarse.
Y es que esa sesión a la que asisten todos es pagada con fondos públicos, suyos y míos y estoy en espera de que en la sesión ordinaria de mañana se corrija este entuerto o procederé a denunciarlo ante la nueva auditora interna para lo correspondiente.
No se vale que teniendo a la vista sendas resoluciones de la CGR del año 2022 y 2026, nuestros regidores no se tomen la molestia, pagada también, de leer, comprender, analizar y actuar conforme a la legalidad.

En análisis de su comentario, le comento don Carlos Sancho que estoy en total acuerdo de lo sucedido por una gran falta de conocimiento en el manejo de lo que es la dirección de un protocolo de sesiones de consejo, y mas tratándose de una sesión SOLEMNE, como lo fue la del 1 de mayo del presente. Mi repudio al manejo del protocolo de cultura y civismo al no incluir los himnos, Nacional de del Cantón en un acto tan especial, pero mi mayor repudio es y será que ningún regidor hizo la acotación de estos símbolos, (les dio lo mismo). Basta con saber que la comisión de cultura municipal, ese día ignoró este protocolo, los que revisaron la agenda del programa ( ni lo notaron), y lo que mas me pone molesto es que dentro del consejo como regidoras, hay dos educadoras, que son la insigne de un civismo cultural de su profesión, eso ni lo recordaron. Que verguiza ajena sentí ese día, al inicio de la sesión, al no escuchar el Himno Nacional y el Himno al Cantón, del cual soy el autor. Como debe una comisión de cultura, tener gran cuido en lo que ni importancia le puso.. Tienen la respuesta los 9 regidores que creo que ni notaron esta infamia cultural en una sesión tan especial como la fue la del recién pasado 1 de mayo. Luis Aguilar «Valencia»