
Un grupo de residentes de la comunidad de Villas de Ayarco ha elevado una fuerte queja contra la calidad del servicio de limpieza de aceras y cordón de caño, implementado este año por la Municipalidad de La Unión (MLU) y ejecutado por una empresa privada.
Los vecinos describen el servicio como un «huracán» que llega apenas una vez al mes. Denuncian que el trabajo se realiza de forma negligente y acelerada, dejando el césped mal cortado, dañando plantas ornamentales y, lo más grave, utilizando sopladoras que proyectan basura, piedras, colillas e incluso excremento de mascotas hacia las cocheras y ventanas de las viviendas.

«Más de una vez escuché las piedras golpear las ventanas como peligrosos proyectiles», relató uno de los afectados.
La queja central es la aparente falta de supervisión por parte de la MLU sobre la empresa contratada, lo que, a juicio de los comunidad, permite que el servicio sea de ínfima calidad. Adicionalmente, los residentes se muestran indignados por el alto costo del servicio, que consideran desproporcionado y abusivo.
El cobro se impone sobre el contribuyente basado en el metro lineal de frente de la propiedad, lo que se traduce en montos que van desde los ₡2.400 para casas regulares hasta los ₡4.800 para casas esquineras. «Nadie pagaría este alto precio por limpiar su acera, es un abuso», expresaron.

Los vecinos comparan el servicio con el de recolección de basura, que aunque costoso, se ofrece al menos diez veces al mes con un servicio efectivo, mientras que el de limpieza de aceras es mensual, deficiente y termina ensuciando sus propiedades.
Como solución, proponen que la Municipalidad asuma directamente el trabajo, lo que—a su criterio—reduciría costos y garantizaría una supervisión adecuada, eliminando el pago a un intermediario.
Problema de fondo
Los residentes también señalaron un problema estructural: las uniones entre el cordón de caño, la acera y la calle fueron mal selladas desde la construcción del barrio, quedaron grandes rendijas donde se acumula tierra y crece maleza. Exigen que la MLU atienda este problema de fondo en lugar de aplicar una limpieza superficial mensual.
La protesta está respaldada por los vecinos Aurea Ellis, Lorena Fernández, Nadezhda Gríshina, Jazmín Parajeles y Rigoberto Quiros, quienes hicieron un llamado a las autoridades municipales para tomar cartas en el asunto de inmediato.

Es correcto. Van como en procesión: 3 sostienen una pantalla, otro arrastra un saco con basura, uno va cortando y otro va soplando la basura hacia el caño, y de ahí esperar a que llueva para que se lleve la basura hasta el río.