Vecinos denuncian peligro latente: malla en mal estado y falta de seguridad atraen a intrusos y ponen en riesgo a menores

 A pesar de la  inversión en juegos infantiles y máquinas para hacer ejercicio, el cerco perimetral roto se ha convertido en un foco de ingreso para personas de sectores aledaños y consumidores de drogas, además del peligro que representa el río contiguo.

A simple vista, la urbanización Génova luce renovada con la instalación de nuevos juegos infantiles. Sin embargo, detrás de esa fachada de recreación, los vecinos viven con una preocupación constante: el mal estado de la malla perimetral se ha convertido en un peligroso «portón abierto» que amenaza la seguridad de los niños y la tranquilidad de la comunidad.

Aunque la inversión municipal en el área de juegos era necesaria, habitantes de la zona señalan que la obra quedó incompleta y que el descuido del cerco opaca cualquier beneficio. La malla, rota en varios tramos, permite el libre tránsito de personas ajenas a la urbanización.

«Esto es municipal, no es privado, y eso lo hace aún más peligroso. Por ahí se pasa mucha gente de los sectores colindantes», denunció una vecina, quien prefirió mantener su nombre en reserva. El mal estado de la cerca no solo facilita el ingreso de desconocidos, sino que expone directamente a los menores a un grave peligro geográfico: a pocos metros se encuentra el cauce de un río.

La situación escaló a un nivel de alerta máxima recientemente, cuando un grupo de niños del barrio ingresó a la zona de juegos. Según el testimonio de los residentes, los menores, en un descuido, estuvieron a punto de dirigirse hacia la orilla del río. «Llegaron unos chiquitos a jugar que son del barrio que ya iban para abajo. Más bien nosotros los regañamos, porque ahí está el río. Ya usted sabe, los jovencitos buscan el peligro sin medir las consecuencias», relató con evidente angustia.

Pero el riesgo de accidentes no es la única amenaza. La facilidad para sortear la malla ha convertido el lugar en un punto de acceso para individuos que buscan esconderse o reunirse en las cercanías. «Es peligroso porque sabe que le caigan ahí o se meta alguna persona. Hay muchachos que usan droga y todo eso», agregó el testigo, quien aclaró que no busca juzgar, sino prevenir una desgracia.

El llamado a las autoridades

Los vecinos hacen un llamado urgente a las autoridades municipales. Si bien agradecen la inversión en los juegos infantiles, exigen que se complete la obra con la reparación de la malla perimetral. De no hacerlo, advierten, la inversión será en vano y, lo que es peor, el espacio se convertirá en una trampa para los niños y un foco de inseguridad para todos. La comunidad espera una respuesta antes de que ocurra una tragedia

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