
Residentes de la zona aledaña a la Iglesia de San Diego de La Unión nos remiten su malestar ante la recurrente problemática de estacionamiento ilegal sobre las aceras durante las actividades religiosas. Esta situación, indican que se repite desde hace varios días, obstaculiza el libre tránsito peatonal, particularmente en áreas de acceso vital para personas con movilidad reducida.
El problema se centra en que los vehículos se estacionan sobre la acera, bloqueando por completo la rampa de acceso a la parada de bus y dificultando el paso hacia las gradas del puente peatonal. Esta acción constituye una clara infracción a la Ley 7600 (Ley de Igualdad de Oportunidades para las Personas con Discapacidad), que garantiza la accesibilidad al espacio público.
A pesar de las llamadas al cuerpo de tránsito, la respuesta de las autoridades ha sido, según los reportes, ineficaz. En al menos dos ocasiones, los oficiales llegaron al lugar con hasta cuatro horas de retraso, cuando los automóviles ya habían abandonado la acera, lo que impidió cualquier acción sancionatoria.

Justificaciones informales y falta de empatía
La situación se agrava con las justificaciones de los responsables de organizar el estacionamiento. Ayer, un guardia informal argumentó que «nadie usa la rampa» y que «la acera es muy ancha», minimizando así el impacto de su acción.
Sin embargo, no comparten esta perspectiva. «No me parece correcto, ya que por una hora que sea, obstruye el lugar que es para peatones», comentaron. «Aun si se estacionan, lo mínimo sería dejar espacio libre en las áreas críticas para que una persona con dificultades al caminar, con coche de niños, ancianos o embarazadas, pueda transitar de manera segura sin tener que esquivar cada vehículo», añadió.
Un llamado a la conciencia y a la acción
Solicitan una solución pronta y efectiva. Por un lado, se hace un llamado a la conciencia de los feligreses que asisten a la iglesia, para que eviten estacionar en lugares prohibidos que perjudican a otros ciudadanos. Por otro, se reclama a las autoridades de tránsito una mayor celeridad y presencia en los horarios conflictivos, para hacer cumplir la ley y garantizar que las aceras sean un espacio seguro y accesible para todos, tal como lo establece la legislación costarricense.
Si pero al menos ahí van a misa, reporto que en la urbanización La Mariana todo el mundo deja los carros y camiones en la vía pública, hago una invitación a quien corresponda venir al menos una vez por semana a poner orden
Lamentablemente los vecinos que llamaron la atención sobre este tema, tienen toda la razón.
Desgraciadamente es un fenómeno (por así decirlo) cada vez más frecuente por todo nuestro cantón y más allá.
Precisamente hoy domingo, en horas tempranas, asistí con mi familia a una actividad deportiva qué patrocinó y gestionó la iglesia católica y algunos entes privados. Actividad muy bonita y con objetivos logrados plenamente, para nuestra niñez, los jóvenes y adultos en un encuentro recreo – deportivo qué dejó gran satisfacción en todos los asistentes.
Hasta el embajador de Italia en Costa Rica participó y se dió el lujo de correr, sin ningún inconveniente, con los parroquianos de todas las edades y estratos sociales.
Claro, la asistencia fué tal, que los vehículos abundaban por todo alrededor inclusive en las aceras.
Sería apropiado, revisar el tema del parqueo de la iglesia, a ver si puede con una mejor logística, darle prioridad a este tema para evitar se vuelva una costumbre y se salga de control.
El tema de las autoridades de tránsito, prefiero no tocarlo, pues como siempre sobrepasa sus capacidades reales.
Creo que todos debemos tomar conciencia sobre el respeto a lo establecido.