Una Pincelada musical: Con matiz de buena época

Por Luis Aguilar “Valencia” E-mail: luisvalencia@ice.co.cr           

Para Crónicas de La Unión 

DEDICO ESTE ARTÍCULO  A TODOS LOS EXINTEGRANTES DEL GRUPO MATIZ.

Como se dice hasta en los más remotos lugares del mundo, la música es el idioma que une los pueblos, y no quedando exento de esta bella comparativa, a finales de los años 70tas y mediados de los 80tas, se matizaba el ambiente musical en La Unión y fuera de el con un grupo de muchachillos de aquella época, todos conocidos y hasta algunos compañeros de escuela.  Con vocación de músicos y a lo mejor sin saberlo ellos mismos, entre palabras algo informales y otras tomadas  en serio, se inicia un trío entre Carlos Solís, Rodrigo Lizano (manzanita) y Elicinio Chavarría, donde más adelante se les une Samuel Fonseca (Samy) que con su organeta comienzan a dar forma a una agrupación con más ritmo y sabor de aquellos tiempos.

Iniciaron tocando en casas y algunas veces en salones donde fueran contratados y como la gente decía, “que canela” que tocan, se fueron llamando al inicio el Grupo Canela.  Ya algo más populares como que lo de Canela no les gustaba y  decidieron hacer entre ellos papelitos con nombres sugeridos y en una bolsa los menearon y salió el nombre de Grupo Matiz, nombre que gusto y al final de mucho tiempo se dijo que el que lo había anotado fue Rodrigo Lizano (manzanita).

Ya para esa época comenzaban a darse más a conocer y con un nombre de pegue, dando a conocer  que el grupo iba por buen camino.  Se une a ellos Bernal Román y como avanzaba la fama y contratos adquirieron instrumentos de amplificación con un préstamo que adquirieron como de unos ¢15.000 a pagar en abonos conforme el grupo generaba ingresos.  Se une también más adelante el “profe” Juan Luis Sanabria y Rolando Aguirre como baterista y desde ahí el Grupo Matiz  se escuchaba diferente.  Con bajo electrónico, batería, guitarras eléctricas y una amplificación que permitía amenizar fiestas bailables dentro y fuera del Cantón de La Unión.

En el recordado salón bailable el Unión Club de Ángel Solano (molde), era donde más debutaban ya que era un lugar para fiestas de cumpleaños, graduaciones y todo tipo de celebraciones, donde el Grupo Matiz ya era como su lugar fijo de contrataciones.  La generaciones que para los 70tas/80tas, teníamos una edad juvenil y de picardía por el baile, no podrán hoy día dejar desapercibido esos buenos momentos que el Grupo Matiz ofrecía en bailongos de 7 p.m. hasta la media noche.

Dado a la integración de Bernal Román, sus ensayos los establecieron en la parte del sótano de la actual panadería de Juanis Román (Q.d.D.g), y fue este el lugar donde hacían sus montajes para las  presentaciones que su agenda enseñaba que cada fin de semana desde viernes hasta domingo, ya el cupo estaba lleno.

Así continuó la farándula musical por más de 10 años y a inicios de los años 90tas., ya prácticamente el Grupo se había desintegrado por esas cosas que el destino marca que nada dura para siempre.  Hoy día  según mi investigación, solo un integrante a fallecido (Rolando Aguirre), los demás se encuentran con sus familias y con la mente llena de los grandes momentos que la música la llenaron de un matiz de diversión alcanzando con ello un círculo de fama y amistades que difícilmente son olvidados por los que vivimos y sobre todo compartimos con ellos ese matiz de emociones musicales envueltas en ramilletes de amoríos o al menos maquilladas de ilusiones donde el romanticismo nos hacía navegar  a un lugar encantado con esas bellas canciones que cada palabra encajaba con algún momento de nuestras aventuras.

En recuerdo a estos titanes de la época que con sus guitarras, bajo, batería y otros instrumentos llenaron de alegría todos los salones que ofrecían bailes en nuestro territorio y también fueron muy cotizados en otros lugares.  Un tributo a estos mis buenos amigos que hoy el recuerdo los hace orgullo de los músicos de esta comunidad, y aunque algunos talvez no supieron del Grupo Matiz, otros los embanderamos de honor musical que llegó hasta lo más íntimo de nuestro gusto.

Información y fotografías suministradas por Samuel Fonseca (Samy) el tecladista del Grupo, que aún hoy mueve sus agotadas manos sobre el teclado de una organeta que le hace vivir esos bellos recuerdos que fueron para él un gran motivo de compartir con compañeros que le pusieron sabor y ritmo a sus notas. Para Samy su mayor deseo seria tratar de volver a unir al Grupo Matiz, por lo menos para interpretar unas pocas canciones de su popular y antiguo  repertorio de su época.  Nada es imposible, talvez la bondad de todos, decidan agruparse de nuevo y desempolvar esos recuerdos que fueron la mayoría de gran satisfacción. Hagamos el esfuerzo para agrupar de nuevo a los ya señorones que fueron los muchachillos del  Grupo Matiz.  Doy  mi voto de apoyo y esfuerzo para unirlos al menos por unos ensayitos y grabarles una cancioncitas de las buenas de aquellos tiempos.

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