La Unión y su historia: El macizo de La Carpintera

( Del texto de la Bióloga Lic. Isabel Carpio Malavassi Fotos: Leonardo Jiménez Campos)

De una topografía bastante  irregular, y una belleza natural serena e imponente, que invita al descanso y a la meditación, se levanta el macizo de La Carpintera, en cuyas faldas se erige la ciudad de Tres Ríos y otras poblaciones del cantón de La Unión.

Se sitúa entre el valle de Cartago y el Collado de Ochomogo, al este Tres Ríos, al norte Curridabat y Coris al sur.

Sus cerros más sobresalientes son Atalaya de 1800 metros sobre el nivel del mar y el Aguacate, de 1915 metros de altura. De sus entrañas fluyen numerosas quebradas que desembocan al río Salitral, al Damas y al Tiribí.

En la construcción geológica de los cerros de La Carpintera, participan dos formaciones; una ígnea de origen volcánico cuyo suelo es profundo y fértil, y otra sedimentaria, compuesta principalmente de mollejos de suelo delgado y pobre, con vegetación de tipo charral y espinosa generalmente.

De acuerdo a la clasificación de zonas de vida del mundo de L.R. Holdrige, La Carpintera presenta dos tipos de clima: uno subtropical de bosque húmedo en la región inferior a los 1500 metros. Sobre esta línea se da el clima montano bajo y de bosque húmedo. La temperatura promedio es de 19 grados centígrados con precipitación promedio de 2500 mm. La Carpintera se ha visto afectada por la agricultura y la ganadería, esto ha restringidos sus bosques a las partes más altas y a los causes de los riachuelos. Esta es la principal causa de la amplia erosión que ha hecho perder a la zona mucho de su potencial.

La vegetación aquí existente es la característica de clima frío, constituida en su mayoría por plantas hidrófilas de lugares muy húmedos. Dentro de sus bosques abundan las plantas epífitas como las bromelias, algunas orquídeas y peromias. Además de algunas variedades de helechos y aráceas, como la mano de tigre, la lotería, los garrobos y los anturios entre otros.

La flora arborescente de la región, esta formada por un gran número de especies como los robles (quercus sp), el quizarrá amarillo (persea sp y nectandra sp), el cuajiniquil (inga sp), el cedro (cedrela sp), los higuerones ( ficus sp), anonas (annona sp), poró (crytrina sp), etc.

Entre las especies introducidas encontramos el níspero comestible ( eryobonotria japónica), ciprés (sus sp), pino (pinus sp), entre otros.

La fauna ha disminuido considerablemente debido a la enorme cantidad de cazadores furtivos y a la destrucción o alteración de muchas hectáreas de vegetación, sin embargo, esto se ha visto atenuado gracias a la agricultura y al cultivo del café principalmente. Aún se pueden encontrar animales como armadillos, zorros pelones, conejos, murciélagos, gallinas de monte, palomas silvestres, ardillas y gran variedad de aves e insectos.

Se han efectuado algunos estudios de carácter geológico y forestal, entre los cuales podemos citar “El levantamiento geológico de La Carpintera”, tesis  de grado del Ing. Álvaro Suárez y del Ing. Enrique Malavassi, además de algunos estudios realizados por estudiantes de la Escuela de Biología de la Universidad de Costa Rica. Estos pretenden ser una guía principalmente dirigida al mejor aprovechamiento de las tierras aptas para la agricultura y la utilización adecuada del recurso forestal.

Otro aspecto importante es el hecho de que por las entrañas de ese macizo se alberga el túnel construido por el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AYA) para traer agua del valle de Orosi y abastecer al área metropolitana.

Al este de sus cerros se localiza el Campo Escuela Nacional Iztarú de la Asociación Nacional de Guías y Scouts de Costa Rica. La Carpintera fue declarada Zona Protectora el 26 de junio de 1976, lo que permite la conservación de gran parte de sus riquezas naturales.

Existe en este macizo una enorme mole de piedra que se encuentra en su parte media, bordeada por un pequeño arroyo que nace de sus partes altas, dichas estructuras han originado leyendas, entre ellas la escrita por Ramón Matías Quesada, llamada La Piedra del Encanto. También existen otras leyendas relacionadas con personajes populares y el por qué se llama La Carpintera al macizo.

Es fundamental el aporte que cada uno de nosotros pueda hacer para mantener y conservar este regalo de Dios, enseñando a nuestros hijos a amar y respetar la naturaleza para lograr que las futuras generaciones puedan disfrutar como nosotros de esta fuente de recursos tan valiosa.          

5 comentarios sobre «La Unión y su historia: El macizo de La Carpintera»

  1. Cuales medidas está aplicando la Municipalidad de La Unión, para evitar se siga con la invasión y construcción en tierras en el macizo La Carpintera? y una eventual recuperación de esas tierras usurpadas? Estamos atentos.

  2. La conservación de la masa boscosa de estos cerros depende la supervivencia de la ciudad de San Jose. El cambio climático amenaza con erosionar y exterminar este gran regulador del clima y confort del este del valle central. Seria la destrucción de nuestra capital si el macizo de la Carpintera y sus alrededores llegara a desertizarse.

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